La vitamina D (calciferol) es un precursor liposoluble de la hormona esteroide, lo que significa que no tiene actividad hormonal por sí misma, pero se convierte en la forma activa de la hormona mediante un mecanismo de síntesis fotoquímica (inducido por la radicación ultravioleta B) en la piel. Una vez producida en la piel o consumida en los alimentos, es convertida en el hígado y los riñones en 1,25 dihidroxivitamina D, (1,25(OH)2D) la forma fisiológicamente activa de la vitamina D (calcitriol), que desempeña una función importante en el mantenimiento de los sistemas de órganos.