Las frutas y las verduras que se venden en el mercado contienen restos considerables de pesticidas. En algunos casos, las cantidades son tan elevadas que no se puede descartar efectos nocivos para la salud. Para evitar productos contaminados con pesticidas, se aplica en general lo siguiente: Compre preferiblemente frutas y verduras locales y de temporada, ya que las plantas que crecen bajo unas condiciones medioambientales óptimas son más sanas y necesitan menos productos químicos. Además, los productos que tienen que ser transportados desde lugares lejanos necesitan en parte otras sustancias químicas adicionales que eviten su deterioro.

Otros consejos:

* Hay frutas que se venden en los supermercados como "no tratadas", esto en realidad sólo indica que no han recibido tratamiento con productos para la cáscara tras su recolección. Si desea consumir la piel de las naranjas o los limones, consuma preferiblemente productos biológicos. La fruta y la verdura de cultivo ecológico están generalmente libres de residuos. Por esta razón, para la preparación de alimentos infantiles es recomendable emplear únicamente productos biológicos.

* La cantidad de pesticidas aplicados varía mucho en función de la estación: las fresas tempranas que se ofrecen desde enero hasta mayo suelen contener más restos de pesticidas que las fresas locales que se venden en la estación alta a partir de junio.

* En cualquier caso, lave bien las frutas y las verduras debajo del chorro de agua. A continuación, frótelas, por ejemplo, con un paño de microfibra o un cepillo para verduras. De esta forma sólo se consigue eliminar una pequeña parte de los restos de pesticida, pero eso es mejor que nada.

* Lávese las manos después de pelar cítricos, plátanos y mangos. Con ello evitará que los pesticidas pasen de la piel de la fruta a los dedos, de los dedos a la fruta y de ahí a la boca.
Además: No corte los plátanos en trozos pequeños sin quitar antes la cáscara, ya que los restos de la piel pueden penetrar fácilmente en la pulpa.

* A la hora de comprar una lechuga, es mejor elegir una de tipo iceberg o acogollada que de tipo romana, pues, según los análisis realizados hasta la fecha, están menos contaminadas. También es posible reducir la cantidad de restos de pesticidas al preparar las comidas: Quite las hojas exteriores de las lechugas, ya que son las que más residuos contienen.

* Dado que las patatas están protegidas debajo de la tierra, el uso intensivo de pesticidas durante su cultivo las afecta poco o nada. No obstante, si en el saco de patatas aparece que los tubérculos han sido "tratados después de la cosecha", debería pelarlas de todas maneras antes de consumirlas. 

* Cocinar ayuda: Al cocer las verduras, disminuyen asimismo los restos de pesticidas. Para que el calor no destruya también todos los demás nutrientes, es aconsejable cocer las verduras primero brevemente a una temperatura alta y luego a fuego más bajo.