Una dieta equilibrada, conforme con las necesidades personales, puede aportar una cantidad suficiente de micronutrientes. Además, debemos asegurarnos de que el contenido de micronutrientes no se destruya a causa de un tratamiento inapropiado de los alimentos. La alimentación debería ser rica y variada, haciendo hincapié en el consumo de diferentes frutas y verduras. Asimismo, deben evitarse los extremos.