Seguir una dieta fiable para peder peso no es una tarea sencilla. Al eliminar ciertos alimentos y reducir la cantidad total de comida, el aporte de vitaminas puede verse considerablemente mermado. La mayoría de los nutricionistas coincide en que resulta muy difícil satisfacer las necesidades de vitaminas con una dieta de 1.500 calorías diarias, por no decir imposible con dietas drásticas que reducen la cantidad de calorías a 1.000 al día.

Comer ‘un poco menos de todo’ puede ser un problema, ya que no existe un control sistemático sobre el aporte de nutrientes consumido. Las dietas disociadas, que aumentan ciertos alimentos, pero no permiten otros (p. ej., la dieta Atkins, la dieta de la patata, la dieta del huevo), son muy arriesgadas. Las reservas de vitaminas del organismo se agotan más rápidamente con una restricción radical de alimentos (ayuno).