La ingesta prolongada de ciertos fármacos puede romper el equilibrio vitamínico, dado que pueden afectar al grado de absorción, aprovechamiento, almacenamiento y excreción de vitaminas en el cuerpo. Los contraceptivos orales (la ‘píldora’), por ejemplo, puede influir en los requerimientos de vitamina B6 yvitamina B9 (ácido fólico). Los diuréticos pueden incrementar la excreción de algunas vitaminas a través de la orina, lo cual aumenta su demanda. Otros fármacos que pueden intervenir en el equilibrio vitamínico son, por ejemplo, ciertos antibióticos y sulfonamidas, medicamentos para la malaria y tratamientos contra la tuberculosis. En algunos casos, el ‘efecto antivitamina’ se utiliza en el tratamiento de enfermedades como, en la quimioterapia para el cáncer.