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¿Benefician los suplementos de ácidos grasos omega-3 la salud cardiovascular?

septiembre 13, 2012

De acuerdo con una revisión realizada en EE. UU., la suplementación con ácidos grasos omega-3 podría no estar asociada con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) y mortalidad por todas las causas. Los expertos han criticado la revisión, que no va a cambiar las recomendaciones actuales de los organismos competentes como la Organización Mundial de la Salud. Estos organismos recomiendan un consumo adecuado de ácidos grasos omega-3 para mantener la salud y prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la edad.

La revisión y el meta-análisis incluyeron 20 ensayos controlados aleatorios en los que se evaluaron los efec-tos de la suplementación de ácidos grasos omega-3 sobre la ECV en 68.680 pacientes adultos con un alto riesgo cardiovascular (1). El análisis reveló que no existe una asociación estadísticamente significativa entre la ingesta de suplementos conteniendo ácidos grasos omega-3 y una disminución del riesgo de mortalidad por todas las causas, muerte cardiaca, muerte súbita, infarto de miocardio o ictus.

Según las conclusiones de los investigadores, estos resultados no justifican el uso de ácidos grasos omega-3 como intervención estructurada en la práctica clínica diaria ni las directrices que respaldan su administración en la dieta. En este sentido, sería más apropiado realizar un meta-análisis con datos pacientes individuales para definir posibles asociaciones relacionadas con la dosis, la adherencia al tratamiento, la ingesta inicial y el grupo de riesgo de ECV.

Los expertos han criticado el hecho de que el meta-análisis combine estudios que no son comparables en su diseño. Así, por ejemplo, se mezclaron estudios en individuos sanos con otros dirigidos a pacientes cardio-vasculares sometidos a tratamiento con uno o más fármacos cardioprotectores (como las estatinas), lo cual podría enmascarar los efectos a largo plazo, aunque menos potentes, de los ácidos grasos omega-3. Por otra parte, los investigadores aparentemente tampoco examinaron si los participantes de cada uno de los estudios incluidos en el meta-análisis consumían o no cantidades suficientes de ácidos grasos omega-3 en la dieta. Teniendo en cuenta que la mortalidad por todas las causas puede verse afectada por otros muchos factores del estilo de vida que no sean la nutrición, no se puede esperar necesariamente que los ácidos grasos omega-3 tengan por sí solos un efecto preventivo importante.

Los científicos comentaron además que los consumidores no deben dejarse influir por estos resultados. El estudio no va a cambiar las recomendaciones actuales de los organismos competentes, como la Organiza-ción Mundial de la Salud, la Asociación Estadounidense del Corazón y la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU., quienes recomiendan un consumo adecuado de ácidos grasos omega-3. Aunque lo ideal sería llevar una alimentación rica en pescados grasos que contengan estos nutrientes, la realidad es que muchas personas no consumen estos alimentos. En este caso, los suplementos pueden ser un medio seguro y asequible de incorporar ácidos grasos omega-3 a la dieta.

Otros dos meta-análisis recientes han señalado una correlación positiva entre una mayor ingesta de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) y una reducción del riesgo cardiovascular (2). Se ha demostrado que un aumento del consumo de ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado o los suplementos de aceite de pescado disminuye las tasas de mortalidad por todas las causas, de muerte cardiaca y súbita, así como de un posible ictus (3).

referencias

  1. Rizos, E. C. et al. Association Between Omega-3 Fatty Acid Supplementation and Risk of Major Cardiovas-cular Disease Events. Journal of the American Medical Association. Published online September 2012.
  2. Mozaffarian, D. and Rimm E. B. Fish intake, contaminants, and human health: evaluating the risks and the benefits. JAMA. 2006; 296(15):1885–1899.
  3. Wang, C. et al. n-3 Fatty acids from fish or fish-oil supplements, but not alpha-linolenic acid, benefit cardiovascular disease outcomes in primary- and secondary-prevention studies: a systematic review. Am J Clin Nutr. 2006; 84(1):5–17.