opinión experta

¿De dónde obtienen los estadounidenses los nutrientes?

septiembre 15, 2011

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Dr. Johanna Dwyer, Jean Mayer USDA Human Nutrition Research Center on Aging, and the School of Medicine and Friedman School of Nutrition Science and Policy, Tufts University, Boston, EE. UU.

“La mayoría de los alimentos contienen varios nutrientes naturales en niveles relativa-mente bajos. La adición de nutrientes a los alimentos, ya sea mediante el enriqueci-miento de los mismos (restituyendo los nutrientes que se pierden durante su procesa-miento) o mediante la fortificación (añadiendo nutrientes en mayores cantidades que las que contienen de forma natural), mejora los niveles de uno o más nutrientes en determinados alimentos de consumo generalizado, consiguiendo así que la ingesta alcance cotas más deseables. En los EE. UU., la mayor parte de los productos derivados de los cereales están enriquecidos, y una variedad de otros productos alimenticios están fortificados. Por ejemplo, el pan está enriquecido con tiamina, niacina, riboflavina y hierro ; la mayoría de los cereales están fortificados con hierro y vitaminas del grupo B, incluyendo ácido fólico, y la leche se fortifica en gran parte con vitamina D. Además de obtener nutrientes de los alimentos, muchos estadounidenses utilizan suplementos dietéticos que contienen nutrien-tes (1). La mitad de los estadounidenses (mayores de 1 año) consume suplementos dietéticos, siendo los más habituales las multivitaminas y los minerales (2).

A diferencia de los EE. UU., en Europa los alimentos básicos fortificados no contribuyen significativamente a aumentar la ingesta de micronutrientes. Incluso incluyendo suplementos en la dieta, la mayoría de los niños y los adultos no sobrepasan el nivel de ingesta máximo tolerable incluso con el consumo de suplementos dietéticos (3). Dado que las prácticas de fortificación y el uso de suplementos dietéticos varía mucho entre los EE. UU. y Europa, el objetivo de este estudio fue determinar la ingesta total habitual de 19 micronutrien-tes procedentes de todas las fuentes, así como la contribución relativa de los alimentos, los alimentos enriquecidos y fortificados y los suplementos dietéticos, en una muestra representativa de la población estadounidense a partir de los 2 años de edad (4).

Resultados del estudio:

  • El porcentaje de personas con un consumo total habitual de nutrientes (incluyendo los derivados de los alimentos y los suplementos dietéticos) inferior al requerimiento medio estimado (EAR) fue considerable en el caso de la vitamina D (70%), la vitamina E (60%), el calcio (38%), la vitamina A (34%), la vitamina C (25%) y el magnesio (45%).
  • En comparación, una parte más pequeña de la población (< 8%) mostró una ingesta total habitual por debajo del EAR para las vitaminas B1, B2, B3, B6, B9 y B12, así como para el zinc, el hierro, el cobre y el selenio.
  • Menos del 3% de la población tuvo un consumo total habitual que superó la ingesta adecuada (IA) de potasio, y alrededor del 35% tuvo un consumo total habitual por encima de la IA de vitamina K.
  • El porcentaje de la población que sobrepasó el nivel de ingesta máximo tolerable (UL) fue bajo: < 3% para el calcio, el hierro y las vitaminas D, C y E ; aproximadamente el 5% para la vitamina A, el 8% para el zinc y alrededor del 10% para la vitamina B3.
  • El enriquecimiento y la fortificación han contribuido en gran medida a mejorar la ingesta de varios micronutrientes. Gracias a ello, el porcentaje de población con un consumo habitual inferior al EAR se redujo drásticamente en comparación con el consumo habitual únicamente de nutrientes naturales: del 74 al 45% para la vitamina A, del 51 al 6% para la vitamina B1, del 88 al 11% para el ácido fólico, del 22 al 7% para el hierro, del 46 al 37% para la vitamina C, del 22 al 12% para la vitamina B6 y del 15 al 11% para el zinc.
  • La ingesta de suplementos dietéticos redujo aún más el porcentaje de la población que consume cantidades inferiores al requerimiento medio estimado para todos los nutrientes; por ejemplo, del 45 al 34% para la vitamina A, del 37 al 25% para la vitamina C, del 91 al 60% para la vitamina E y del 55 al 45% para el magnesio.
  • La ingesta adicional de suplementos dietéticos sólo provocó pequeños cambios en el porcentaje de la población total que superó el nivel de ingesta máximo tolerable: 2–5% para la vitamina A, 1–10% para la vitamina B3, 1–6% para el ácido fólico y 5–8% para el zinc.

En conclusión, un gran porcentaje de la población estadounidense consumió micronutrientes por debajo del EAR. En comparación con la ingesta de nutrientes naturales, el enriquecimiento y la fortificación mejoraron significativamente el consumo de varios nutrientes esenciales. El uso de suplementos dietéticos redujo aún más el porcentaje de la población con un consumo inferior al EAR.

El porcentaje de personas que superaron el UL debido a la ingesta de alimentos enriquecidos y/o fortificados y de suplementos dietéticos fue relativamente pequeño. La correcta aplicación de los valores del UL es un tema que ha generado un gran debate. El UL es el nivel máximo de ingesta diaria que probablemente no plantea riesgos para la salud. A medida que la ingesta supera el UL, crece también el riesgo de efectos adversos. No obstante, el UL se basa en un enfoque de evaluación del riesgo y no se recomienda utilizarlo como norma estándar o límite. En este sentido, es necesario considerar otros factores para evaluar cualquier posible efecto adverso para la salud relacionado con una ingesta que sobrepase los valores del UL. Es preciso investigar más sobre este tema, especialmente porque el UL de los niños para varios nutrientes, incluyendo el ácido fólico, el zinc y la vitamina A, se apoyó en datos muy limitados relativos a la relación dosis-respuesta y la toxicidad (6, 7).

Los profesionales de la salud deben tener presente la contribución del enriquecimiento y/o la fortificación, así como de los suplementos dietéticos, en el estado nutricional de los estadounidenses. Sin ellos, muchos ciudadanos no alcanzarían los niveles de consumo recomendado de micronutrientes establecidos por la ingesta dietética de referencia.”

Boston, agosto de 2011

referencias

  1. Rock C. L. Multivitamin-multimineral supplements: who uses them? Am J Clin Nutr. 2007; 85:277–279.
  2. Bailey R. L. et al. Dietary supplement use in the United States, 2003–2006. J Nutr. 2011; 141:261–266.
  3. Flynn A. et al. Intake of selected nutrients from foods, from fortification and from supplements in various European countries. Food and Nutrition Research. 2009; Suppl.1:1–51.
  4. Fulgoni III V. L. et al. Foods, Fortificants, and Supplements: Where Do Americans Get Their Nutrients? The Journal of Nutrition. Online publication August 2011.
  5. Food and Nutrition Board, Institute of Medicine. Dietary reference intakes for thiamin, riboflavin, niacin, vitamin B-6, folate, vitamin B-12, pantothenic acid, biotin, and choline. Washington (DC): National Academies Press; 1998.
  6. Renwick A. G. Understanding tolerable upper intake levels: toxicology of micronutrients: adverse effects and uncertainties. J Nutr. 2006; 136:493–501.
  7. Berner L. A. and Levine M. J. Understanding tolerable upper intake levels: overall discussion: gaps and suggestions. J Nutr. 2006; 136:520–521.