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¿Puede la vitamina E afectar al riesgo general de fallo cardiaco?

marzo 28, 2012

Según nuevas investigaciones llevadas a cabo en EE. UU., el aumento del consumo de vitamina E a largo plazo podría no estar relacionado con un menor riesgo de sufrir fallo cardiaco sistólico pero sí con una reducción del fallo cardiaco diastólico en un 40% en mujeres aparentemente sanas.

Para analizar el potencial efecto de la vitamina E en el riesgo de fallo cardiaco, se analizaron el consumo de vitaminas y los casos de fallo cardiaco en un ensayo aleatorizado controlado en el que participaron 39.815 mujeres sanas inicialmente (edad media de 54,6 años) que recibieron 600 UI de vitamina E cada dos días o placebo durante una mediana de 10,2 años (1). Los resultados del estudio mostraron que no hubo una diferencia significativa en cuanto a la incidencia de fallo cardiaco entre el grupo de la vitamina E y el del placebo. Sin embargo, aunque la vitamina E no influyó en el riesgo de desarrollar fallo cardiaco sistólico, se relacionó con una significativa reducción del 40% del riesgo de sufrir fallo cardiaco diastólico.

Los investigadores señalaron que estos son los únicos datos disponibles sobre la influencia de la vitamina E en el riesgo de fallo cardiaco en personas aparentemente sanas ( prevención primaria). Estos hallazgos, sin embargo, difieren de datos anteriores obtenidos en un ensayo clínico con pacientes (una población relativa-mente pequeña de mujeres) con enfermedad vascular preexistente o diabetes ( prevención secundaria) en el que se suponía que la suplementación con vitamina E no tiene efectos en el riesgo de fallo cardiaco o que incluso podría incrementar el riesgo de sufrirlo (2). Los potenciales efectos protectores de la vitamina E en el fallo cardiaco diastólico deberían ser confirmados por otros ensayos clínicos.

Los expertos critican que hay varios factores que podrían explicar los resultados, a menudo nulos, de la suplementación con vitamina E en estudios con humanos, en especial, la duración relativamente corta de la suplementación (3). Además, dada la presencia de niveles iniciales de vitamina E altos en la dieta habitual, suficientes para evitar la enfermedad, no cabe esperar efectos preventivos adicionales de la suplementación (4). Por otro lado, la dosis de la suplementación de vitamina E podría ser demasiado baja, puesto que la reducción detectable en los biomarcadores del daño oxidativo solo se ha conseguido con dosis mucho más altas de vitamina E (> 1600 UI) que las que se usan en la mayoría de los estudios de prevención primaria y secundaria (5, 6). Los potenciales efectos en la salud de la suplementación con vitamina E podrían ser notables únicamente bajo determinadas circunstancias ambientales y patofisiológicas, como la reducción local de vitamina E por parte de los radicales libres relacionados con la inflamación, la infección, el tabaquismo o la radiación UV.

El fallo cardiaco con fracción de eyección normal, en el que la principal anormalidad se relaciona con una disfunción diastólica o una relajación deficiente, representa alrededor de la mitad de todos los casos de fallo cardiaco. La prevalencia del fallo cardiaco está aumentando y es más común en las mujeres que en los hombres. A pesar de estar relacionado con trastornos biológicos similares y tener un pronóstico adverso cuando se trata de fallo cardiaco sistólico, existen pocas posibilidades de tratamiento. Estudios recientes realizados en animales han demostrado que el estrés oxidativo podría desempeñar un papel importante en la disfunción diastólica y que los tratamientos con antioxidantes como la vitamina E podrían mejorar el rendimiento diastólico en casos de problemas físicos como la hipertensión, la resistencia a la insulina y la diabetes, así como la hipercolesterolemia (7, 8).

referencias

  1. Referencias:1. Chae C. U. et al. Vitamin E Supplementation and the Risk of Heart Failure in Women. Circ Heart Fail. 2012; 5:176–182.
  2. Lonn E. et al. HOPE and HOPE-TOO Trial Investigators. Effects of long-term vitamin E supplementation on cardiovascular events and cancer: a randomized controlled trial. JAMA. 2005; 293:1338–1347.
  3. Hayden K. M. et al. Risk of mortality with vitamin E supplements: the Cache County study. Am J Med. 2007; 120:180–184.
  4. Robinson I. et al. Vitamin E in humans: an explanation of clinical trial failure. Endocr Pract. 2006; 12:576–582.
  5. Roberts 2nd L. J. et al. The relationship between dose of vitamin E and suppression of oxidative stress in humans. Free Radic Biol Med. 2007; 43:1388–1393.
  6. Devaraj S. et al. Effect of high-dose alpha-tocopherol supplementation on biomarkers of oxidative stress and inflammation and carotid atherosclerosis in patients with coronary artery disease. Am J Clin Nutr. 2007; 86:1392–1398.
  7. Silberman G. A. et al. Uncoupled cardiac nitric oxide synthase mediates diastolic dysfunction. Circulation. 2010; 121:519–528.
  8. Zhou Z. et al. Nebivolol improves diastolic dysfunction and myocardial remodeling through reductions in oxidative stress in the Zucker obese rat. Hypertension. 2010; 55:880–888.