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Un nuevo estudio revela que la estructura lipídica de las fuentes de EPA y DHA no influye en su incorporación a los lípidos sanguíneos en adultos sanos

septiembre 28, 2016

By Rob Winwood

La biodisponibilidad del ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), ambos ácidos grasos omega 3 de origen marino, ha sido objeto de numerosos debates. Un nuevo estudio de la Universidad de Southampton (1), Reino Unido, con nueve voluntarios humanos ha determinado la evolución metabólica de EPA y DHA consumidos en forma de triglicéridos naturales (TG), triglicéridos reesterificados (rTG), ésteres etílicos (EE) o ácidos grasos libres (AGL). El estudio midió la absorción de los lípidos sanguíneos, tanto inmediatamente después de las comidas como a las 12 semanas de la complementación.

NUTRI-FACTS informó en 2015 (2,3) de un estudio que no mostraba diferencias significativas en la incorporación de EPA y DHA en el plasma y los glóbulos rojos tras cuatro semanas de complementación (1,3 g/día de aproximadamente 61 % EPA:39 % DHA) con aceite de pescado de peces autóctonos, aceite de kril y aceite de pescado en forma de ésteres etílicos (EE).

Las formas comerciales concentradas de aceite de pescado suelen administrar dosis altas de EPA y DHA en forma de EE o rTG. El nuevo estudio (1) se realizó con varones sanos que durante 12 semanas ingirieron 1,47 g de ácidos grasos omega 3 de origen marino (aprox. 3:1 EPA:DHA) como parte de una comida de prueba diaria. En primer lugar, el estudio confirmó que los recubrimientos entéricos de gelatina, utilizados con frecuencia en las cápsulas de rTG y EE, no afectan a la biodisponibilidad. También demostró que posprandialmente el plasma sanguíneo asimila primero los derivados de fosfatidilcolina de EPA y DHA y después las formas TG u AGL. No obstante, durante el periodo de complementación de 12 semanas no se observaron diferencias en la absorción y asimilación de EPA y DHA en los lípidos sanguíneos en las formas TG, rTG, EE o AGL.

Es importante señalar que este estudio se realizó con personas sanas y que posiblemente los resultados habrían sido diferentes con personas enfermas, por ejemplo, de dislipidemia. Además, este estudio no incluyó fuentes fosfolipídicas de EPA y DHA (como el aceite de kril), aunque los autores comentaron que les gustaría añadir esta forma en un estudio futuro.

referencias

La biodisponibilidad del ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), ambos ácidos grasos omega 3 de origen marino, ha sido objeto de numerosos debates. Un nuevo estudio de la Universidad de Southampton (1), Reino Unido, con nueve voluntarios humanos ha determinado la evolución metabólica de EPA y DHA consumidos en forma de triglicéridos naturales (TG), triglicéridos reesterificados (rTG), ésteres etílicos (EE) o ácidos grasos libres (AGL). El estudio midió la absorción de los lípidos sanguíneos, tanto inmediatamente después de las comidas como a las 12 semanas de la complementación.

NUTRI-FACTS informó en 2015 (2,3) de un estudio que no mostraba diferencias significativas en la incorporación de EPA y DHA en el plasma y los glóbulos rojos tras cuatro semanas de complementación (1,3 g/día de aproximadamente 61 % EPA:39 % DHA) con aceite de pescado de peces autóctonos, aceite de kril y aceite de pescado en forma de ésteres etílicos (EE).

Las formas comerciales concentradas de aceite de pescado suelen administrar dosis altas de EPA y DHA en forma de EE o rTG. El nuevo estudio (1) se realizó con varones sanos que durante 12 semanas ingirieron 1,47 g de ácidos grasos omega 3 de origen marino (aprox. 3:1 EPA:DHA) como parte de una comida de prueba diaria. En primer lugar, el estudio confirmó que los recubrimientos entéricos de gelatina, utilizados con frecuencia en las cápsulas de rTG y EE, no afectan a la biodisponibilidad. También demostró que posprandialmente el plasma sanguíneo asimila primero los derivados de fosfatidilcolina de EPA y DHA y después las formas TG u AGL. No obstante, durante el periodo de complementación de 12 semanas no se observaron diferencias en la absorción y asimilación de EPA y DHA en los lípidos sanguíneos en las formas TG, rTG, EE o AGL.

Es importante señalar que este estudio se realizó con personas sanas y que posiblemente los resultados habrían sido diferentes con personas enfermas, por ejemplo, de dislipidemia. Además, este estudio no incluyó fuentes fosfolipídicas de EPA y DHA (como el aceite de kril), aunque los autores comentaron que les gustaría añadir esta forma en un estudio futuro.

referencias

1.       West AL, Burdge GC, & Calder PC; “Lipid structure does not modify incorporation of EPA and DHA into blood lipids in healthy adults: a randomised-controlled trial.”; British Journal of Nutrition 2016, (2), 1–10. http://doi.org/10.1017/S0007114516002713

2.       www.Nutri-facts.org, News: 28th September 2015; “New 4 week bioavailability study shows fish oil and krill oil are very similar in terms of EPA/DHA accumulation in plasma and red blood cells”; http://www.nutri-facts.org/content/nutrifacts/en_US/news/fish-oil-and-krill-oil-are-very-similar-in-terms-of-epa-dha-accu.html/p_tag/nutrifacts/news/p_tag/nutrifacts/news/inspiration/p_tag/nutrifacts/news/trends

3.       Yurko-Mauro K, Kralovec J, Bailey-Hall E, Smeberg V, Stark JG & Salem N; “Similar eicosapentaenoic acid and docosahexaenoic acid plasma levels achieved with fish oil or krill oil in a randomized double-blind four-week bioavailability study”; Lipids in Health and Disease 2015, 14:99, DOI 10.1186/s12944-015-0109-z