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Los resultados de un nuevo estudio sugieren que no solo los niveles de DHA en los tejidos son importantes para el desarrollo cognitivo de los niños entre 7 y 12 años, sino también la proporción entre omega-6 y omega-3 (1)

enero 17, 2017

By Rob Winwood

La idea de que los ácidos grasos omega-3 de cadena larga de procedencia marina desempeñan un papel fundamental en el rendimiento cognitivo en todas las edades está muy extendida. El ácido docosahexaenoico (DHA) es el omega-3 dominante en el cerebro y un componente principal de las membranas neuronales. El DHA es importante para la eficacia de las rutas y procesos neurológicos. Una revisión reciente de evidencia científica sugiere que el consumo de DHA podría aumentar el rendimiento cognitivo relacionado con el aprendizaje, el desarrollo cognitivo y la velocidad a la hora de realizar tareas cognitivas en niños y adultos (2). El estudio DOLAB (DHA Oxford Learning and Behaviour Trial) demostró que con una intervención con 600 mg de DHA procedente de algas al día durante 16 semanas en 493 niños británicos sanos de edades comprendidas entre los 7 y 9 años (con un bajo rendimiento en materia de lectura), mejoró la capacidad lectora y el comportamiento (evaluado por los padres) del quintil inferior (3).

Un nuevo estudio sugiere que no solo los niveles de DHA en los tejidos son importantes para el desarrollo cognitivo, sino que la proporción entre omega-6 y omega-3 también lo es (1). En el estudio se realizó una serie de pruebas cognitivas a 78 niños americanos divididos en dos grupos de edad, entre 7 y 9 años y entre 10 y 12 años. Se determinaron también el consumo en dieta y los niveles de DHA en los tejidos. Los resultados demostraron que para un desarrollo cognitivo óptimo es necesario un equilibrio óptimo entre omega-6 y omega-3 (10:1 o menos) y unos niveles altos de DHA en los tejidos. Curiosamente, los dos grupos de edad diferían, siendo la proporción de omega-6 y omega-3 más importante para los niños más pequeños, mientras que los niveles de DHA en el tejido total demostraron ser de mayor importancia en los niños mayores. Esto puede darse debido a que al inicio de la pubertad aumenta el almacenamiento de DHA en el hipocampo y en el lóbulo frontal, dos regiones que se asocian con la toma de decisiones de alto nivel.

referencias

  1. Sheppard KW & Cheatham CL; “Executive functions and the n-6 to n-3 fatty acid ratio : a cross-sectional study”; AJCN 2016;  http://doi.org/10.3945/ajcn.116.141390.
  2. Stonehouse W; “Does Consumption of LC Omega-3 PUFA Enhance Cognitive Performance in Healthy School-Aged Children and throughout Adulthood? Evidence from Clinical Trials”; Nutrients 2014, 6, 2730-2758; doi:10.3390/nu6072730
  3. Montgomery P, Burton JR, Sewell RP et al.; “Low Blood Long Chain Omega-3 Fatty Acids in UK Children Are Associated with Poor Cognitive Performance and Behaviour: A Cross-Sectional Analysis from the DOLAB Study.”; PLoS ONE 2013; 8(6): e66697. doi:10.1371/journal.pone.0066697