Noticias

El magnesio es beneficioso para el corazón masculino

diciembre 7, 2009

Una mayor ingesta de magnesio puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria (EC) en los hombres, pero falta evidencia para las mujeres, según una nueva revisión.

Esta revisión incluyó seis ensayos aleatorizados controlados (EAC) y estudios prospectivos con dosis de magnesio de entre 130 a 800 miligramos al día (1). Hubo una modesta relación entre la ingesta alimentaria de magnesio y un menor riesgo de EC en sujetos varones; sin embargo, no se apreció una reducción en el desarrollo de enfermedad coronaria en mujeres que consumían mucho magnesio. Ninguno de estos estudios informó de efectos adversos como consecuencia de la suplementación con magnesio.

En la actualidad, no hay suficiente investigación para probar que la ingesta de magnesio por vía oral disminuye el riesgo de desarrollar EC, pero entre tanto, se ha demostrado que mantener un nivel normal alto de magnesio en el suero tienen muy pocos efectos secundarios y es claramente beneficioso después del diagnóstico de EC para prevenir futuras complicaciones de cardiopatías, según declararon los expertos.

Los científicos señalaron que el magnesio puede resultar útil para otros estados de enfermedad, incluyendo una reducción del riesgo de accidente cerebrovascular, la mejora del crecimiento y desarrollo óseo y un menor riesgo de preeclampsia en mujeres. En vista de que el magnesio es relativamente seguro, asequible y esencial para muchas funciones del cuerpo, los autores recomiendan la suplementación por vía oral.

Entre las fuentes dietéticas de magnesio se encuentran las verduras de hoja verde, las carnes, los almidones, los cereales, los frutos secos y el pescado. Otras encuestas alimentarias anteriores señalan que muchos adultos no satisfacen el ADR de magnesio (320 mg al día para las mujeres y 420 mg al día para los hombres).

referencias

  1. Mathers TW and Beckstrand RL. Oral magnesium supplementation in adults with coronary heart disease or coronary heart disease risk. Journal of the American Academy of Nurse Practitioners. 2009, 21(12):651–657.