Noticias

La biodisponibilidad de la vitamina E es menor en personas con síndrome metabólico

noviembre 1, 2015

Un nuevo estudio ha demostrado que las personas con síndrome metabólico tienen más dificultades para procesar la vitamina E que la población normal. Dado que estas personas tienen un alto grado de grasa visceral, cualquier reducción en los niveles de este potente antioxidante liposoluble resulta preocupante y lleva a pensar que las recomendaciones dietéticas de vitamina E para este grupo deberían corregirse al alza. El síndrome metabólico es muy común en el mundo occidental y está estrechamente asociado con el desarrollo de aterosclerosis y diabetes tipo 2.

El síndrome metabólico (SMet) es una alteración metabólica que se caracteriza por la siguiente agrupación de síntomas: alteraciones en el metabolismo de la glucosa y la insulina, sobrepeso y distribución abdominal de la grasa, dislipidemia e hipertensión (2). El SMet ha sido foco de atención en los últimos años debido a su correlación con el desarrollo y la progresión de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y con ladiabetes tipo 2 (DT2).

El síndrome metabólico (SMet) es muy frecuente en las poblaciones que siguen una dieta occidental, y se cree que este trastorno afecta al 34,7 % de los estadounidenses (3). A las personas que padecen síndrome metabólico se les aconseja normalmente limitar su consumo de grasas, si bien esto resulta en una reducciónde las vitaminas liposolubles. El alfa-tocoferol es un importante antioxidante capaz de eliminar las especies reactivas de oxígeno (ERO) que se forman durante el metabolismo de los lípidos. Menos del 92 % de los estadounidenses alcanza el requerimiento medio estimado (EAR) de 12 mg al día de alfa-tocoferol. Las personas obesas, de hecho, consumen menos cantidades que el resto de la población estadounidense (4).

Bruno et al. (5) demostraron que las personas que sometían su cuerpo a unos altos niveles de estrés oxidativo debido al tabaco eran menos capaces de retener alfa-tocoferol en sus cuerpos que los no fumadores. Los pacientes de SMet también están sujetos a unos niveles altos de estrés .

En un estudio reciente, Mah et al (1) alimentaron a 10 pacientes de SMet y a 10 individuos normales con 240 mL de leche (desnatada, semidesnatada y entera) conteniendo 15 mg de RRR-alfa-tocoferol marcado con deuterio. El análisis bioquímico de muestras de sangre se llevó a cabo en muestras tomadas a intervalos regulares de hasta 72 horas después de haber consumido la leche. El contenido en grasa de la leche no afectó los niveles de alfa-tocoferol en la sangre, pero sí hubo una diferencia considerable entre los pacientes con SMet y los participantes normales, cuyas concentraciones máximas de alfa-tocoferol (Cmáx) durante los tres días fueron de 2,04 y 2,73 μmol/L respectivamente. El estudio proporciona evidencia sólida de que los enfermos de SMet tienen alterada la capacidad de retener alfa-tocoferol en sus tejidos.

referencias

  1. Mah E, Sapper T N, Chitchumroonchokchai C, Failla M L, et al. “α -Tocopherol bioavailability is lower in adults with metabolic syndrome regardless of dairy fat co-ingestion : a randomized , double-blind crossover trial”, AJCN 2015 (published ahead of print). doi.org/10.3945/ajcn.115.118570.
  2. Tousoulis D, Plastiras A, Siasos G, Oikonomou E, et al.; “Omega-3 PUFAs improved endothelial function and arterial stiffness with a parallel anti-inflammatory effect in adults with metabolic syndrome”. Atherosclerosis 2014, 232(1): 10–16. doi.org/10.1016/j.atherosclerosis.2013.10.014.
  3. Aguilar M, Bhuket T, Torres S, Liu B and Wong R J; “Prevalence of the metabolic syndrome in the United States, 2003-2012”; JAMA 2015; 313:1973–4.
  4. Agarwal S, Reider C, Brooks J R and Fulgoni V L; “Comparison of prevalence of inadequate nutrient intake based on body weight status of adults in the United States: an analysis of NHANES 2001-2008”; J Am Coll Nutr 2015; 34: 126–34.
  5. Bruno R S, Ramakrishnan R, Montine T J, Bray T M and Traber M G; “α –Tocopherol disappearance is faster in cigarette smokers and is inversely related to their ascorbic acid status”; Am J Clin Nutr 2005; 81: 95–103.