opinión experta

La compleja relación entre alimentación, salud y enfermedad

diciembre 31, 2008

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S.A. Miller, catedrático y decano, Graduate School of Biomedical Sciences, University of Texas Health Science Center de San Antonio, EE. UU.

“Es sorprendente lo difícil que ha sido elaborar información ampliamente aceptable referente a la alimentación y la enfermedad crónica. A pesar de los estudios epidemiológicos y en animales que respaldan muchas de estas relaciones, los estudios clínicos centrados en humanos han sido a menudo negativos o, en el mejor de los casos, ambiguos, sin que exista una explicación válida.

Se ha convertido en un tópico en nutrición describir la relación entre dieta y enfermedad crónica como ‘multifactorial’ en un esfuerzo por señalar su complejidad. En general, sin embargo, cuando describimos un acontecimiento como multifactorial, no sólo queremos indicar que hay muchos factores implicados en esta etiología (origen), sino que, además, cada uno de estos factores interactúa con los otros componentes dietéticos y no dietéticos de su entorno. Aunque hablamos de esta relación, los diseños experimentales tradicionales tienden a ignorarla.

En el caso de las relaciones entre dieta y enfermedad crónica, es casi seguro que varios factores deben variar simultáneamente para que se pueda observar una respuesta. Las relaciones metabólicas y psicológicas entre nutrientes sugieren esto como posibilidad. Igualmente importante puede ser el hecho de que los principales factores relacionados con la enfermedad estén presentes por todas partes en el medio ambiente. La dieta, por tanto, sirve más para modular la expresión de estos factores principales que para proporcionar un efecto directo.

Por esta razón, no sorprende que los resultados obtenidos empleando enfoques experimentales tradicionales no sean tan impactantes como esperamos. De hecho, puede que los estudios prospectivos a largo plazo sobre micronutrientes sean los únicos capaces de explorar estas relaciones. Tales estudios resultan caros y tediosos y no se ponen en práctica a menudo. Si esta hipótesis fuera cierta, habría que hacer mucho más hincapié en llevar a cabo estudios creativos tanto epidemiológicos como en animales en el marco de desarrollo de una política pública.

No menos importante, esta hipótesis destaca la necesidad de seguir investigando en estas áreas; exige que se preste más ayuda para explorar las relaciones entre nutrientes y otros factores en la modificación del proceso de la enfermedad, especialmente, a nivel celular y genético”.

referencias

  1. Miller S.A. Calcium and vitamin D deficiencies: a world issue? Food, nutrition and agriculture.1997; 20(49), 27–33.