opinión experta

La eficacia y la seguridad de los suplementos de antioxidantes ─ Una revisión crítica

junio 1, 2008

file

Prof. Dr. Joerg Hasford, IBE – Instituto para el Tratamiento de Datos Médicos, Biometría y Epidemiología, Universidad Ludwig-Maximilians, Munich, Alemania

“Recientemente, los resultados de un meta-análisis sobre los suplementos de antioxidantes ha dado lugar a varios titulares preocupantes en los medios de prensa de toda Europa: ‘Meta-análisis pone en duda la eficacia de los antioxidantes’, ‘¡Cuidado: Vitaminas!’, ‘Los suplementos pueden acortar la vida’. Pasados algunos meses, es conveniente hacer un análisis ecuánime del estudio.

La revisión de Bjelakovic y sus colaboradores (1), recientemente publicada en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2008, es, en gran medida, idéntica a la publicación hecha por los mismos autores en la revista de la Asociación Médica Americana de 2007 (2). Los números de casos lo demuestran: En 2007, se incluyeron en el meta-análisis 232.606 pacientes de 68 estudios y en 2008, se incluyeron 232.550 pacientes de 67 estudios.

El estudio presenta defectos metodológicos graves, por lo que no tiene trascendencia estadística. Algunos de los fallos más notorios son:

1) Una norma metodológica reconocida para la realización de meta-análisis es que la selección de los estudios debe hacerse a ciegas, es decir, se debe garantizar que los resultados del estudio no influyan a la hora de decidir incluirlo o no en el meta-análisis. Este requisito se aplica igualmente a la clasificación de los estudios en estudios de buena o mala calidad hecha por Bjelakovic durante el análisis. En todo caso, según las afirmaciones de los autores, se excluyeron 679 estudios, pero Bjelakovic y sus colaboradores no trabajaron a ciegas. Este defecto metodológico por sí solo degrada el meta-análisis a una mera exposición de la opinión de los autores.

2) La aplastante mayoría de los estudios meta-analizados no tenían el objetivo de reducir la mortalidad, lo que significa que el problema se formuló retrospectivamente. El análisis de estas hipótesis retrospectivas podría, en el mejor de los casos (que, desde luego, no es éste), dar a entender que existe un riesgo que debería investigarse en un estudio diseñado específicamente para tal fin.

3) Los resultados del meta-análisis realizado por Bjelakovic y sus colaboradores se basan en publicaciones de estudios. Cualquiera que tenga experiencia en este campo sabe cómo suelen originarse las publicaciones y también que, a menudo, falta información importante; p. ej., si se han tenido en cuenta en la evaluación todos los pacientes incluidos originalmente en el estudio. De ahí que la regla de oro del meta-análisis siga siendo que los datos originales de los estudios se adquieran y los análisis se realicen de una manera consistente empleando estos datos originales. Así es como, por ejemplo, el prestigioso grupo de investigación del Profesor Sir Richard Peto de Oxford, que introdujo el meta-análisis en la medicina hace alrededor de 20 años, sigue trabajando hasta la fecha. La recopilación de datos originales requiere tiempo y dinero, pero merece la pena en favor de la investigación científica y no de la pseudociencia engañosa, como en el caso de los autores del meta-análisis de Bjelakovic.

4) Los resultados del meta-análisis muestran incrementos del riesgo muy pequeños, siendo el más grande de sólo el 16% (para la vitamina A) y de entre 2% y 4% para todo el grupo de antioxidantes. Estos riesgos relativos no pueden interpretarse de una forma fiable, sobre todo en vistas de los defectos descritos anteriormente. Numerosos investigadores suponen que un aumento del riesgo por debajo del 50% no tiene relevancia científica en meta-análisis basados en publicaciones.

5) Paracelso, el médico de la Edad Media, ya sabía lo que hoy en día es de conocimiento común, que la dosis o la cantidad de una sustancia determina que esta sea o no veneno. No obstante, algunos meta-analistas como Bjelakovic no han tenido esto en cuenta, juntando al azar todas las dosis y los periodos de tratamiento. Así, por ejemplo, las dosificaciones de vitamina A variaban entre 1.333 y 200.000 Unidades Internacionales, y las de vitamina E entre 10 y 5.000. Los periodos de tratamiento eran de entre un día (¡!) y 12 años. Lo mínimo que podría haberse esperado de los autores habría sido una subdivisión de los estudios basándose en la dosis y el periodo de tratamiento. Resulta incomprensible cómo un disparate de esta índole puede convertirse en un manuscrito científico”.

Munich, junio de 2008

referencias

  1. Bjelakovic G, et al. Antioxidant supplements for prevention of mortality in healthy participants and patients with various diseases. Cochrane Database Syst Rev, 2008, Issue 2.
  2. Bjelakovic et al. Mortality in Randomized Trials of Antioxidant Supplements for Primary and Secondary Prevention - Systematic Review and Meta-analysis. Journal of the American Medical Association, 2007; 297:842–857.