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La vitamina E podría afectar al cáncer de pulmón dependiendo de la forma de esta

junio 2, 2014

Un nuevo estudio llevado a cabo en EE. UU. sugiere que la forma de vitamina E denominada gamma-tocoferol, que se encuentra en la soja y los aceites de maíz y canola, está asociada con una disminución de la función pulmonar; mientras que el alfa-tocoferol, presente en los aceites de oliva y girasol, favorecen dicha función.

El estudio observacional examinó y midió las concentraciones de vitamina E, alfa y gamma-tocoferol en el plasma sanguíneo de 4526 adultos en varios puntos en el tiempo a lo largo de 20 años (1). Los resultados mostraron que unos niveles altos de gamma-tocoferol (10 micromolar en plasma) estaban asociados con una reducción del 10 al 17 % en la función pulmonar, una capacidad reducida de los pulmones típica del asma. Los participantes asmáticos con unos niveles elevados de gamma-tocoferol fueron los que presen- taron una menor función pulmonar.

Los investigadores señalaron que estudios previos realizados en animales han demostrado que el gamma-tocoferol parece aumentar la inflamación pulmonar y la hiperreactividad bronquial, una característica del asma (2). Por otra parte, el alfa-tocoferol redujo la inflamación de los pulmones favoreciendo así la función de los mismos. Los efectos de la inflamación parecen estar relacionados con una enzima (la proteína quinasa C-alfa) que activa ambas formas de la vitamina E: mientras que el alfa-tocoferol inhibe la acción de la pro- teína, el gamma-tocoferol la potencia. Estas dos formas, que son las que más abundan en la dieta y los tejidos, podrían tener efectos similares en las personas. El asma es una disfunción compleja en la que están implicados más de 90 genes. Existen numerosos factores que pueden provocar una reacción, entre los que se incluyen los alérgenos y los contaminantes ambientales, como las partículas de humo.

De acuerdo con los investigadores, si se tiene en cuenta la cantidad de personas afectadas en el estudio, podría haber 4,5 millones de individuos en los Estados Unidos con función pulmonar reducida como resultado de un consumo elevado de gamma-tocoferol. La tasa de asma en los EE. UU. ha ido en aumento en los últimos 40 años coincidiendo con el cambio en la dieta de los estadounidenses, quienes han abandonado el consumo de manteca de cerdo y mantequilla en favor de los aceites de soja, canola y maíz ricos en gamma-tocoferol. Por lo que respecta a las tasas de asma en otros países, las más bajas se dan en aquellos con una alimentación a base de aceite de oliva y de girasol (3). En los EE. UU., los niveles plasmáticos medios de gamma-tocoferol son cuatro veces más altos que los de los países europeos y escandinavos que consumen aceite de oliva y girasol.

referencias

  1. Marchese M. E. et al. The vitamin E isoforms alpha-tocopherol and gamma-tocopherol have opposite associations with spirometric parameters: the CARDIA study. Respir Res. 2014; 15:31.
  2. Berdnikovs S. et al. Isoforms of vitamin E have opposing immunoregulatory functions during inflammation by regulating leukocyte recruitment. J Immunol. 2009; 182(7):4395–4405.
  3. Cook-Mills J. M. et al. Two faces of vitamin E in the lung. Am J Respir Crit Care Med. 2013; 15:279–284.