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La vitamina E podría favorecer la salud cardiovascular de los exfumadores

mayo 8, 2013

De acuerdo con un nuevo estudio estadounidense, una mayor ingesta de vitamina E podría acelerar el retorno a un estado más saludable de los vasos sanguíneos, revirtiendo parte del daño sufrido al fumar.

En el estudio, 30 fumadores de entre 20 y 30 años que habían fumado al menos un paquete de cigarrillos al día durante un año y había dejado de fumar una semana antes, recibieron o bien 500 mg de vitamina E al día o bien un placebo durante una semana (1). Tanto al principio como al final del estudio se analizó la sangre de los participantes en busca de marcadores de inflamación y se midió su función vascular (capacidad de dilatación de los vasos sanguí-neos) tomando imágenes de ultrasonido de una arteria de la parte superior del brazo antes y después de detener temporalmente la circulación. Los resultados del estudio mostraron que todos los participantes presentaban un aumento del 2,8% en la función vascular debido al hecho de que habían dejado de fumar, pero aquellos que además habían tomado un suplemento de vitamina E mostraban un 1,5 % adicional de mejora. Los participantes que habían tomado el suplemento de vitamina E también tenían niveles inferiores de proteínas directamente vinculadas con el sistema inflamatorio del cuerpo, las cuales pueden contribuir a padecer enfermedades cardiacas.

Los investigadores comentaron que, si bien el estudio era pequeño y los fumadores solo habían dejado de fumar por un corto periodo de tiempo, los resultados eran significativos dado que trabajos previos mostraban que cada 1% de mejora en la función vascular se traducía en un descenso del 13% en el riesgo de desarrollar enfermedades cardia-cas. Estudios han mostrado que los exfumadores pueden necesitar una década o más, desde que dejan de fumar, hasta que sus corazones se parecen a los de los no fumadores. Este es el tiempo requerido para que cese parte del daño causado por la inflamación y para que los vasos sanguíneos recuperen su elasticidad y flexibilidad de modo que ya no contribuyan a un mayor riesgo de problemas cardiacos (2). Dejar de fumar es la prioridad para los fumadores, recalcaron los científicos, pero si fuera posible aumentar la efectividad de cesar de fumar y reducir el riesgo de una futura enfermedad cardiaca aumentando la ingesta de vitamina E, esto tendría un impacto significativo desde la perspectiva de la salud pública.

En el estudio se utilizó gamma-tocoferol, la forma más abundante de vitamina E en la dieta estadounidense. Normal-mente, los estudios sobre vitamina E utilizan alfa-tocoferol por ser la forma de vitamina E mejor investigada. La vita-mina E es considerada un antioxidante muy efectivo que protege contra daños a los lípidos y previene la oxidación de lipoproteínas y ácidos grasos poliinsaturados causada por los radicales libres. Es bien sabido que los fumadores sufren una mayor oxidación de estas grasas y, en base a estudios previos, la vitamina E se ha vendido jactándose de que es un nutriente que podría ayudar a mitigar este daño.

referencias

  1. Bruno R. et al. Water and Fat Soluble Vitamins and Chronic Disease. Symposium held in April 2013 at the Experimental Biology meeting in Boston, USA.
  2. American Heart Association. Smoking & Cardiovascular Disease. Updated: Feb 2013.http://www.heart.org/HEARTORG/GettingHealthy/QuitSmoking/QuittingResources/Smoking-Cardiovascular-Disease_UCM_305187_Article.jsp