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Las actuales campañas para promover el consumo de frutas y verduras parecen tener un impacto limitado

agosto 8, 2014

Según una nueva revisión, los esfuerzos institucionales por aumentar el consumo de fruta y verdura en el mundo desarrollado han registrado escasos resultados, claramente insuficientes para modificar los hábitos alimenticios a largo plazo.

La revisión analizaba los resultados de las intervenciones diseñadas para aumentar el consumo de frutas y verduras en los países desarrollados (1). Según este análisis, durante la última década, en un esfuerzo por incrementar el consumo, algunos países, incluidos EE. UU., Australia, Canadá y varias naciones de la UE, han desplegado campañas informativas y educativas multimillonarias. Sin embargo, el consumo medio actual de fruta y verdura en estos países sigue siendo muy inferior a la ingesta que recomienda la Organización Mundial de la Salud, de 400 g por persona al día. En EE. UU., por ejemplo, solo entre el 6 y el 8 % de los consumidores alcanza la ingesta diaria recomendada de verduras y frutas, y el ciudadano medio consume solo 1,8 tazas al día. En Europa, el consumo medio es de apenas 220 g por persona al día en adultos. Y solo el 5,6 % de adultos australianos registra un consumo diario adecuado de frutas y hortalizas.

En EE. UU. se ha observado un pequeño éxito entre los niños menores de 6 años y entre los de 6 a 12 años, con un aumento de la ingesta del 7 y el 5 %, respectivamente. En Dinamarca, el consumo de verduras y frutas en el grupo de 4 a 10 años ha crecido un 29 y un 58 %, respectivamente. En EE. UU., Reino Unido e Italia se ha logrado un incremento de entre el 60 y el 200 % en los niños de educación primaria con una serie de DVD sobre las aventuras de jóvenes héroes. La serie, intensiva y de larga duración, alentaba la participación activa de todos los miembros de la familia y tenía un carácter interactivo en lugar de mera-mente promocional.

El éxito de las campañas fue mayor cuando, a la hora de desplegar y administrar las intervenciones, se dio un índice elevado de colaboración entre la industria (los productores), los distribuidores, el gobierno y los organismos semipúblicos, como las fundaciones y asociaciones del corazón o contra el cáncer. Dado que limitarse a aconsejar a los consumidores que coman más fruta y verdura no parece fomentar un cambio generalizado de conducta a largo plazo, los investigadores concluyeron que se precisan estrategias más sutiles y proactivas para favorecer un cambio sostenible. Una propuesta concreta consiste en que los establecimientos de alimentación, como cafeterías y cadenas de comida rápida, incluyan automáticamente fruta y verdura como guarnición en sus platos, y que el consumidor tenga que solicitar su sustitución si así lo desea.

referencias

  1. Rekhy R. and McConchie R. Promoting consumption of fruit and vegetables for better health. Have campaigns delivered on the goals? Appetite. 2014; 79:113–123.