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Las vitaminas prenatales podrían disminuir el riesgo de autismo

junio 3, 2011

Según un nuevo estudio, las mujeres que toman vitaminas antes de quedarse embarazadas o durante el primer mes de embarazo, podrían tener la mitad de probabilidades de tener un hijo con autismo frente a aquéllas que no las toman.

El estudio recolectó datos de aproximadamente 700 familias con hijos de entre 2 y 5 años de edad que presentaban autismo o un desarrollo típico (1). Para llevar a cabo el estudio, se preguntó a las mujeres si tomaron vitaminas prenatales conteniendo ácido fólico y otras vitaminas del grupo B, multivitamínicos u otros suplementos en algún momento durante los tres meses previos a la concepción, durante el embarazo y en el período de lactancia. Si la persona respondía afirmativamente, se le preguntaba qué tipo de vitaminas había tomado, en qué dosis, con qué frecuencia y durante qué meses de embarazo. Los resultados del estudio mostraron que las mujeres que dijeron no haber tomado a diario una vitamina prenatal inmediata-mente antes o durante el primer mes de embarazo tenían casi el doble de probabilidades de tener un hijo con un trastorno del espectro autista que aquellas mujeres que sí tomaron los suplementos. Sin embargo, después del primer mes de embarazo no hubo ninguna diferencia entre ambos grupos de mujeres. En opinión de los científicos, esto indica que para cuando la mayoría de las mujeres se dan cuenta de que están embarazadas, puede que tomar suplementos prenatales no beneficie al niño en lo que al riesgo de autismo se refiere.

Los investigadores señalaron que si bien está ampliamente aceptado que los trastornos del espectro autista se deben a múltiples factores, los estudios realizados anteriormente sobre los genes han ignorado general-mente la posibilidad de que estos actúen de acuerdo con las exposiciones ambientales.

Se sabe que el folato es fundamental para el desarrollo neurológico, y los estudios han revelado que los suplementos de ácido fólico tienen el potencial de prevenir hasta un 70 por ciento de los defectos del tubo neural.

Por otra parte, los resultados del estudio sugirieron que el consumo de vitaminas prenatales podría ser especialmente efectivo para las mujeres genéticamente susceptibles y sus hijos. En el caso de las mujeres con un perfil genético de alto riesgo que dijeron no haber tomado vitaminas prenatales, el riesgo estimado de tener un hijo con autismo fue siete veces mayor que el de las mujeres que sí tomaron vitaminas y cuyas variantes genéticas eran más favorables. La probabilidad de tener hijos con autismo fue significativamente superior en aquellas madres con dos mutaciones genéticas que producen un metabolismo del ácido fólico menos eficiente y un incremento de los niveles plasmáticos de homocisteína.

referencias

  1. Schmidt R. J. et al. Prenatal vitamins, one-carbon metabolism gene variants, and risk for autism. Epidemiology. 2011.