Los ancianos podrían tener un mayor riesgo de padecer deficiencia de vitaminas

abril 12, 2016

Un nuevo estudio realizado en Austria sugiere que gran parte de la población anciana sufre un alto riesgo de presentar una carencia de vitaminas, sobre todo de vitaminas D y K y algunas vitaminas B.

En el estudio observacional se midieron las concentraciones en sangre de vitaminas de 102 sujetos no institucionalizados de edades comprendidas entre los 70 y los 90 años de edad. La mitad de ellos tomaba suplementos en dieta de forma regular (1). Los resultados del estudio mostraron que muchos de los participantes hacían un consumo insuficiente de vitaminas: el 88% sufría deficiencia de vitamina D, el 42% de vitamina K y el 29% de vitamina B6, mientras que hasta el 10% sufría deficiencia de vitaminas B1, B2, B12 y folato. Un porcentaje importante de participantes sufría riesgo de padecer deficiencia de vitaminas (vitaminas B1, B6, B12, folato: 20-30%, vitamina B2: 60%). El consumo regular de suplementos aumentó los niveles de vitaminas, aunque algunos suplementos de los que tomaron los participantes produjeron diferentes cantidades de vitaminas.

Los investigadores comentaron que estos resultados muestran que el uso de suplementos puede mejorar de forma significativa los niveles de varias vitaminas en los ancianos. Debido a los problemas relacionados con la edad de consumo y digestión de nutrientes, la suplementación moderada y regular podría ser una opción útil para ancianos que no pueden satisfacer sus necesidades de micronutrientes de otra manera.

Hay varios estudios que demuestran que muchos ancianos desarrollan problemas relacionados con la nutrición porque no obtienen la cantidad adecuada de micronutrientes de forma diaria (2, 3). Los ancianos sufren a menudo riesgo de hacer un consumo inadecuado de micronutrientes debido a factores relacionados con la edad, psicológicos y metabólicos, que afectan al consumo de nutrientes y de líquidos (4, 5). Se afirma que la prevalencia del nivel inadecuado de nutrientes y del riesgo de malnutrición en ancianos va del 4% y el 25% (mayores de 65 años) al 50% en ancianos en centros residenciales (con una edad media de 84 años) y alcanza hasta el 85% en ancianos en centros de asistencia sanitaria a largo plazo (6). Puesto que varios estudios han demostrado el notable efecto del nivel de vitaminas en los beneficios para la salud y la prevención de enfermedades en los ancianos, el uso de suplementos nutricionales podría contribuir a que algunas personan alcanzasen sus necesidades nutricionales y mejorasen su salud (7).

referencias

  1. Fabian E. et al. Vitamin status in elderly people in relation to use of nutritional supplements. J Nutr Health Aging. Online publication November 2011.
  2. Finke M. S. and Huston S. J. Healthy Eating Index scores and the elderly. Fam Econ Nutr Rev. 2003; 15(1):
    67–73.
  3. Juan W. Y. et al. Quality of Diets of Older Americans. (US Department of Agriculture, Center for Nutrition Policy and Promotion). Nutrition Insight 29. 2004.
  4. Pirlich M. et al. The German hospital malnutrition study. Clin Nutr. 2006; 25(4):563–572.
  5. Drewnowski A. and Shultz J. M. Impact of aging on eating behaviors, food choices, nutrition and health status. J Nutr Health Aging. 2001; 5(2):75–79.
  6. Nieuwenhuizen W. F. et al. Older adults and patients in need of nutritional support: Review of current treatment options and factors influencing nutritional intake. Clin Nutr. 2010; 29(2):160–169.
  7. Position of the American Dietetic Association: Nutrient supplementation. J Am Diet Assoc. 2009; 109:
    2073–2085.