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Los niveles altos de ácidos grasos omega-3 podrían reducir el riesgo de muerte

abril 15, 2013

Según un estudio realizado en EE. UU., los adultos de edad avanzada con niveles altos en sangre de ácidos grasos omega-3 podrían presentar una reducción del riesgo de mortalidad general de hasta un 27% y una reducción del riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares de cerca de un 35%.

El estudio observacional analizó las concentraciones de ácidos grasos omega-3 de 2.692 adultos sanos con una edad media de 74 años y los casos de muerte así como de incidentes por enfermedad cardiaca coronaria (ECC) fatal y no fatal y apoplejía durante 16 años (1). Los resultados mostraron que, tras adaptar los factores demo-gráficos, cardiovasculares, del estilo de vida y de la dieta, las mayores concentraciones en sangre de tres ácidos grasos, tanto de forma individual como combinada, se relacionaron con un riesgo considerablemente menor de muerte relacionada con la ECC (un 40% menos de riesgo), especialmente muerte por ECC debido a alteraciones del ritmo cardiaco (un 45% menos de riesgo). Los mayores niveles en sangre de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosapentaenoico (DPA) se relacionaron sobre todo con un menor riesgo de apoplejía y el EPA se relacionó especialmente con un menor riesgo de ataque al corazón no fatal. En general, los participantes del estudio con los niveles más altos de los tres tipos de ácidos grasos tenían un 27% menos de riesgo de morta-lidad total por todas las causas. El aumento más brusco en los niveles de ácidos grasos omega-3 en sangre se observó cuando los participantes pasaron de un consumo muy bajo a un consumo moderado de cerca de 400 mg al día o de dos raciones de pescado azul a la semana.

Los investigadores concluyeron que los participantes con los niveles más altos en sangre de ácidos grasos omega-3 vivieron 2,2 años más de media que aquellos que tenían los niveles más bajos. Estos hallazgos pondrían en evidencia la importancia para la salud cardiovascular de unos niveles en sangre adecuados y sugieren que en edades avanzadas estos beneficios podrían alargar la vida. Estudios anteriores han probado que un mayor consumo de pescado, que es rico en ácidos grasos omega-3, podría reducir el riesgo de muerte por enfermedad coronaria. Sin embargo, su efecto en la muerte por otras causas o en la mortalidad total no está claro.

referencias

  1. Mozaffarian D. et al. Plasma phospholipid long-chain omega-3 fatty acids and total and cause-specific mortality in older adults: a cohort study. Ann Intern Med. 2013; 158(7):515–525.