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Los suplementos vitamínicos ayudan a mejorar varios problemas de salud provocados por la mala calidad del aire

agosto 1, 2015

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El sistema inmunitario humano se ve afectado por los contaminantes del aire en ambientes interiores y exteriores. Esto puede dar lugar a una serie de cuadros clínicos que incluyen infecciones agudas de las vías respiratorias, una reducción de la variabilidad de la frecuencia cardiaca y problemas en la piel. La deficiencia subclínica de micronutrientes puede exacerbar estos efectos. Esta revisión (1) examina el uso de micronutrientes como las vitaminas A, D, E, C, B6, B12, el ácido fólico y los oligoelementos cobre, hierro, selenio y zinc para restaurar el balance oxidante/antioxidante en sujetos afectados por una mala calidad del aire.

a contaminación atmosférica hace que penetre en los pulmones más cantidad de especies reactivas de oxígeno (ROS). Cuando inhalamos, el material particulado (PM) se infiltra en el sistema respiratorio (pulmones) causando tos y estornudos. Las partículas más finas, PM2.5, viajan todo el camino hasta los alvéolos y producen daños locales y sistémicos que incluyen un aumento del estrés oxidativo y de la inflamación. Asimismo, hay evidencia de ciertos mecanismos específicos por los que la exposición a la contaminación del aire relacionada con los niveles de PM 2.5, el tráfico o la combustión puede afectar al sistema cardiovascular (2).

A bajas concentraciones, las ROS son indispensables para el metabolismo humano dada su importante papel en varias vías de señalización, la modulación de la expresión génica y la regulación de la síntesis de anticuerpos o citoquinas. Sin embargo, a altas concentraciones, las ROS producen un estado de “estrés oxidativo” y provocan daño en las células al reaccionar con importantes moléculas funcionales y estructurales e inutilizarlas. El consumo de antioxidantes puede restituir el equilibrio oxidante/antioxidante a un estado estable y proteger de este modo frente al daño celular. La contaminación ambiental incrementa el riesgo de infecciones agudas del tracto respiratorio y se cree que causa alrededor de 7 millones de muertes prematuras al año en todo el mundo (OMS, 2014), especialmente en los países desarrollados.

El estado nutricional es uno de los factores más importantes para modular la función inmune. Los micronutrientes esenciales son capaces de actuar de forma sinérgica y sirven como cofactores en el desarrollo, el mantenimiento y la expresión de la respuesta inmune (1). Por su parte, las deficiencias de micronutrientes pueden inhibir la función inmune sometiendo a las personas a un mayor riesgo de infecciones y a los efectos de los contaminantes químicos en el ambiente. La disfunción del sistema inmunitario aumenta con la edad, lo que significa que los ancianos tienen entre 2 y 10 veces más probabilidades de fallecer por una enfermedad infecciosa que otros individuos más jóvenes :

  • La vitamina A es importante para la inmunidad celular innata y la respuesta de los anticuerpos. E ácido retinoico, en concreto, induce la migración de células T y células B protectoras a los tejidos intestinales.
  • La vitamina D en su forma 1,25(OH)2D es un potente inmunomodulador. Además, mejora la inmunidad innata al aumentar la diferenciación de monocitos a macrófagos.
  • La vitamina E es un importante antioxidante liposoluble capaz de proteger las membranas celulares contra el daño oxidativo. También mejora las funciones mediadoras de las células T. La vitamina E es un componente integral de la superficie alveolar de los pulmones y afecta directamente a la función pulmonar.
  • La vitamina C es un antioxidante hidrosoluble esencial que ayuda a mantener el equilibrio redox en las células. Contribuye a regenerar la vitamina E y estimula el tránsito de los neutrófilos y los monocitos. La vitamina C es especialmente importante en los pulmones para contrarrestar la presencia de las sustancias oxidativas inhaladas.
  • La vitamina B6, B12 y el ácido fólico modulan la función inmune por medio de la síntesis de ácido nucleico y proteínas.
  • El selenio tiene una función importante en la regulación redox a través de las glutatión peroxidasas, eliminando el exceso de ROS. El zinc, el hierro y el cobre son componentes fundamentales de las encimas necesarias para el correcto funcionamiento de las células inmunitarias.

El consumo de micronutrientes es importante en lo que respecta a la sensibilidad de una persona a la contaminación atmosférica, ya que afectar a la composición y la cantidad de antioxidantes que hay en el fluido del revestimiento epitelial pulmonar.

El síndrome del edificio enfermo (SEE) puede considerarse como contaminación interior, y sus síntomas están asociados con el estrés oxidativo. Una mala ventilación, los equipos de oficina y la decoración pueden ser la causa de la presencia de compuestos orgánicos volátiles (COV), polvo, esporas de moho y dióxido de carbono. Un estudio llevado a cabo por el autor en 2010 (1) con una cohorte de oficinistas de Jakarta mostró que la administración diaria de complementos vitamínicos con vitaminas A, B6, B12, C, D y E (junto con oligoelementos: selenio, zinc, cobre y hierro) durante más de tres meses tuvo un efecto significativo en los síntomas del SEE.

Así, en el grupo de intervención hubo muchas menos personas que informaron de síntomas como cefaleas, irritaciones en los ojos, congestión nasal y fatiga.

Possami et al. (3) realizaron un ensayo controlado aleatorizado en el que suministraron 500 mg de vitamina C y 800 mg de vitamina E a una cohorte de personas que vivían o trabajaban en una gran central térmica de carbón al sur de Brasil y estaban sujetas a unos niveles altos de emisiones de material particulado. Se ha sugerido que unos elevados niveles de contaminación atmosférica con altas tasas de partículas en suspensión exponen a las personas a posibles enfermedades graves debido a la excesiva generación de especies reactivas de oxígeno. La intervención con antioxidantes permitió restituir varios biomarcadores de estrés oxidativo a sus niveles de control normales.

Un estudio de Baccarelli et al. (4) descubrió que la reducción de la variabilidad de la frecuencia cardiaca provocada por las partículas en suspensión (PM2.5) en una cohorte de hombres mayores de Boston podía mejorarse administrando una combinación de vitaminas B6, B12, ácido fólico y metionina.

La exposición a las PM2.5 es una amenaza para la salud. En comparación con un nivel normal de 10 µg/m3, un nivel de 35 µg/m3 causa un 15% más de mortalidad, si bien esto se puede atenuar con el consumo de suplementos vitamínicos.

Los estudios han demostrado que la administración de suplementos para recuperar el estado nutricional normal en personas con deficiencias de micronutrientes puede restaurar la función inmune y aumentar la resistencia a las infecciones (1).

referencias

  1. Haryanto B, Suksmasari T, Wiildergest E and Maggini S , “Multivitamin Supplementation Supports Immune Function and Ameliorates Conditions Triggered by Reduced Air Quality”, Vitamins and Minerals 2015, 4(2).1000128.
  2. American Health Association, Circulation 2010; 121: 2331
  3. Possamai FP, Junior SA, Parisotto EB et al., “Antioxidant intervention compensates oxidative stress in blood of subjects exposed to emissions from coal electric – power plant in South Brazil”, Environmental  Toxicology and  Pharmacology 2010; 30: 175
  4. Baccarelli A, Cassano PA, Litonjua A et al., “Cardiac autonomic dysfunction: effects from particulate air pollution and protection by dietary means are nutrients and metabolic polymorphisms.” Circulation 2008, 117: 1802-1809.