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Reemplazar las grasas saturadas por ácidos grasos omega-3 podría mejorar la salud cardiaca

marzo 24, 2010

Una ingesta reducida de grasas saturadas en la dieta, consumiendo en su lugar grasas poliinsaturadas, podría reducir el riesgo de padecer enfermedad coronaria hasta un 19%, según un nuevo estudio.

El estudio analizó ocho ensayos con datos de un total de 13.614 participantes y 1.042 casos de enfermedad coronaria (1). Por cada 5% que se incrementó el consumo de grasa poliinsaturada, los investigadores apreciaron una reducción del 10% del riesgo de enfermedad coronaria (CHD).

El estudio confirma la ya ampliamente respaldada teoría de que las grasas saturadas son perjudiciales para la salud cardiaca. Según los investigadores, los resultados sugieren que las grasas poliinsaturadas serían un buen sustituto para las grasas saturadas y más beneficiosas para la salud del corazón.

Este estudio podría tener repercusiones en la ingesta diaria recomendada de ácidos grasos omega-3, para la cual Instituto de Medicina de EE. UU. (IoM por sus siglas en inglés) establece actualmente un margen de entre el 5 y el 10% de grasas poliinsaturadas. Los resultados sugieren asimismo que el límite máximo del 10% a partir de grasas poliinsaturadas podría ser demasiado bajo, ya que los participantes de estos ensayos en los que se apreció una reducción del riesgo consumieron alrededor de un 15%.

Sin embargo, hace escasas semanas un meta-análisis publicó evidencia muy diferente (2). De acuerdo con los datos de casi 350.000 sujetos obtenidos a partir de 21 estudios, la ingesta de grasa saturada en los alimentos no está asociada a un aumento del riesgo de enfermedad coronaria (CHD) o enfermedad cardiovascular (ECV).

referencias

  1. Mozaffarian D. et al. Effects on Coronary Heart Disease of Increasing Polyunsaturated Fat in Place of Saturated Fat: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. PLoS Medicine. 2010; 7(3).
  2. Siri-Tarino P.W. et al. Meta-analysis of prospective cohort studies evaluating the association of saturated fat with cardiovascular disease. American Journal of Clinical Nutrition. 2010; 91:535 – 546.