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¿Son eficaces los suplementos de vitamina D?

abril 25, 2014

Varios metaanálisis recientes sugieren que no hay evidencia suficientemente clara de que los suplementos de vitamina D posean efectos beneficiosos para la salud, por ejemplo, en el mantenimiento de la salud ósea y en la reducción del riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Los expertos no consideran válidas estas conclusiones y remiten a las pruebas que señalan la necesidad de un suministro adecuado de vitamina D como vital para numerosas funciones del organismo.

Uno de los metaanálisis, que incluyó los datos de 20 estudios aleatorizados controlados, concluyó que los suplementos dietéticos con vitamina D, con o sin calcio, ni siquiera alcanzarían a reducir en un 15 % el número de caídas en personas de edad avanzada (1). Por consiguiente, no habría ninguna razón para prescribir suplementos de vitamina D para la prevención de caídas. Los expertos señalaron que estos resultados se contraponen a los de otros metaanálisis, como los análisis de datos de los servicios preven- tivos de los EE. UU. (US Preventive Services Task Force) (2) y de la Colaboración Cochrane (3), según los cuales se recomienda el consumo de vitamina D para prevenir fracturas en adultos que residen en institu- ciones. Mientras que los análisis de USPSTF y de Cochrane indican recomendaciones muy específicas sobre el uso de suplementos de vitamina D en la prevención de fracturas, este nuevo análisis de datos basado en un metaanálisis secuencial relativamente poco usual se centra en el número de caídas. Aunque las fracturas se suelen producir por caídas, no todas las caídas causan fracturas. La influencia del número de caídas como parámetro de la eficacia de la suplementación con vitamina D (1) es, sin duda, menos significativa que el análisis del riesgo de fracturas debidas a caídas (2, 3). Por lo tanto, según los expertos, los resultados de los nuevos metaanálisis no modifican las recomendaciones actuales sobre el consumo de suplementos de vita- mina D para prevenir fracturas óseas (por caídas) en adultos con un aporte insuficiente de esta vitamina.

Se cree que unos niveles adecuados de vitamina D en sangre pueden influir positivamente en el manteni- miento de la densidad ósea y la masa muscular. Mientras que el efecto en los músculos podría prevenir caídas, el aumento de la densidad mineral ósea (que también repercute en la mejora del tono muscular) ayudaría a disminuir el riesgo de fracturas tras una caída. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha confirmado que un consumo y una producción adecuados de vitamina D contribuyen a mantener una función muscular normal y a reducir el riesgo de caídas (4). Este riesgo es particularmente alto en personas mayores de 60 años. Para lograr el efecto preventivo deseado, la EFSA recomienda una ingesta diaria de 800 UI (20 µg) de vitamina D de todas las fuentes.

En tres metaanálisis se incluyeron los resultados de los metaanálisis realizados anteriormente (5) así como los de los estudios aleatorizados controlados (6) combinados en parte con las conclusiones de estudios observacionales (5, 7). Uno de los análisis de datos concluyó que, de los muchos parámetros de salud en los que puede influir el suministro de vitamina D, solo uno tiene suficiente validez (la influencia positiva en el peso del niño al nacer al aumentar los niveles de vitamina D de la madre en la última etapa del embarazo), mientras que se mantiene un posible efecto positivo, por ejemplo, en el peso al nacer y en la prevención de la caries dental en los niños (5). El segundo estudio evaluó en un metaanálisis secuencial los resultados de varios estudios sobre la vitamina D en la prevención en adultos de enfermedades cardiovasculares, cáncer y mortalidad relacionada con las mismas (6). Los investigadores competentes consideraron los resultados como insuficientes en lo que respecta a su validez: el consumo de vitamina D por medio de suplementos dietéticos (con o sin calcio) mostró en todos los indicadores una reducción del riesgo de enfermedad no superior al 15 %. La tercera revisión reunió los resultados de numerosos estudios sobre la posible relación entre los niveles sanguíneos de vitamina D de los participantes y el riesgo de fallecer por una enfermedad cardiovascular o por cáncer (7). El metaanálisis puso de manifiesto que unos niveles bajos de vitamina D están asociados con un mayor riesgo de mortalidad. El uso de suplementos dietéticos con vitamina D3 (pero no con vitamina D2) redujo el riesgo de mortalidad en general.

En los comentarios (8, 9) a los estudios, los expertos señalaron que las conclusiones se oponen a las de los análisis y evaluaciones del Instituto de Medicina, que apunta en su informe a la necesidad probada de tener unos niveles de 25-hidroxi-vitamina D de entre 30 y 50 nmol/L para el mantenimiento de la salud ósea (10), un valor que muchas personas no alcanzarían sin el uso de suplementos. Las dosis de vitamina D recomen- dadas para mantener la salud de los huesos es superior a 50 nmol/L (11). El aumento de la ingesta de vita- mina D solo resulta útil cuando existe una deficiencia. Lamentablemente, la mayoría de los estudios no examinó el estado nutricional inicial de los sujetos, algo que se repite en casi todos los estudios que se incluyeron en el metaanálisis mencionado anteriormente. En general, las conclusiones son cuestionables, ya que agrupan y distorsionan resultados de diferentes estudios (con diferentes diseños, duración, grupos de participantes y dosis de vitamina D utilizadas). A esto hay que añadir que el diseño del ensayo aleatorizado controlado con placebo, tomado de la medicina basada en la evidencia y el más importante para las pruebas de fármacos, no resulta de mucha utilidad para investigar nutrientes.

Además de los efectos positivos en los huesos, los dientes y los músculos, unos niveles adecuados de vita- mina D también contribuyen, según la EFSA, al funcionamiento normal del sistema inmune, a una respuesta inflamatoria saludable y a una correcta división celular (12). Estas últimas funciones sugieren un posible efecto preventivo de unos niveles suficientes de vitamina D en el desarrollo de enfermedades inflamatorias crónicas (como la aterosclerosis y el cáncer). No obstante, todavía no se han llevado a cabo estudios que demuestren estas posibles asociaciones.

referencias

  1. Bolland M. J. et al. Vitamin D supplementation and falls: a trial sequential meta-analysis. The Lancet Diabetes & Endocrinology. Published online April 2014.
  2. Chung M. et al. Vitamin D with or without calcium supplementation for prevention of cancer and fractures: an updated meta-analysis for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. 2011; 155(12):827–838.
  3. Avenell A. et al. Vitamin D and vitamin D analogues for preventing fractures associated with involutional and post-menopausal osteoporosis. Cochrane Database Syst Rev. 2009; (2):CD000227.
  4. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies. Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to vitamin D and risk of falling. EFSA Journal. 2011; 9(9):2382.
  5. Theodoratou E. et al. Vitamin D and multiple health outcomes: umbrella review of systematic reviews and meta-analyses of observational studies and randomised trials. BMJ. Published online April 2014.
  6. Bolland M. J. et al. The effect of vitamin D supplementation on skeletal, vascular, or cancer outcomes: a trial sequential meta-analysis. Lancet Diabetes Endocrinol. 2014; 2(4):307-320.
  7. Chowdhury R. et al. Vitamin D and risk of specific death: systematic review and meta-analyses of observational cohort and randomised intervention studies. BMJ. Published online April 2014.
  8. Hill T. R. Vitamin D status is poor in the UK. BMJ. 2014; 348:g2818.
  9. Rhein H. M. Vitamin D deficiency in Scotland. BMJ. 2014; 348:g2821.
  10. Committee to Review Dietary Reference Intakes for Vitamin D and Calcium. Institute of Medicine. Dietary reference intakes for calcium and vitamin D. 2010.
  11.  Institute of Medicine. Dietary reference intakes for calcium and vitamin D. National Academies Press. 2011.
  12. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies. Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to vitamin D and normal function of the immune system and inflammatory response, maintenance of normal muscle function and maintenance of normal cardiovascular function. EFSA Journal. 2010; 8(2):1468.