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Un mayor consumo de ácidos grasos omega-3 podría reducir el riesgo de cáncer de piel

marzo 7, 2013

Según un nuevo estudio realizado en Reino Unido, el consumo regular de aceites de pescado ricos en ácidos grasos omega-3 podría contribuir a proteger contra el cáncer de piel al bloquear la capacidad del sol de suprimir las respuestas inmunes.

En el ensayo aleatorizado controlado, 70 participantes sanos recibieron cuatro gramos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (70% de ácido eicosapentaenoico y 10% de ácido docosahexaenoico) o un lípido de control de forma diaria durante tres meses (1). Una vez que los participantes se expusieron al equivalente a 8, 15 o 30 minutos de sol de mediodía de verano (en el Reino Unido) usando una máquina de luz que les proporcionaba radiación ultravioleta solar simulada (SSR), se midió la supresión de la inmunidad cutánea mediada por células (CMI). Los resultados del estudio mostraron que la inmunosupresión alcanzó un 43% con la mayor dosis de SSR utilizada. Sin embargo, la inmunosupresión era un 50% menor en participantes que tomaron ácidos grasos omega-3 y se expusieron a entre 8 y 15 minutos de SSR, en comparación con el grupo de control. No se hallaron diferencias significativas en los participantes del grupo de 30 minutos.

Los investigadores concluyeron que un nivel bajo constante de quimioprevención procedente del consumo de omega-3 podría reducir el riesgo de cáncer de piel en la vida del individuo. Los hallazgos se suman a las pruebas obtenidas de los ensayos con animales (2) y las encuestas epidemiológicas (3), según las cuales los ácidos grasos omega-3 son un nutriente que podría proteger del cáncer de piel. La supresión del sistema inmune inducida por la luz solar, conocida como fotoinmunosupresión, afecta a la capacidad del cuerpo de combatir el cáncer de piel y las infecciones. Los ácidos grasos omega-3 se absorben fácilmente por la piel humana, donde podrían influir en la inmunosupresión inducida por los rayos UV a través de varios mecanis-mos, incluyendo el efecto en la fluidez de la membrana, la transducción de señal, la activación del factor de transcripción y la producción de mediadores solubles.

Según los científicos, estos hallazgos pueden ser importantes para la batalla contra el cáncer de piel, ya que investigaciones anteriores han demostrado que los protectores solares a menudo se aplican de forma ina-propiada y solo se usan durante los periodos vacacionales. Sin embargo, los ácidos grasos omega-3 no son un sustituto para estos protectores ni para la protección física, sino que deben considerarse una pequeña medida adicional que contribuye a proteger a la piel de los efectos nocivos del sol.

referencias

  1. Pilkington S. M. et al. Randomized controlled trial of oral omega-3 PUFA in solar-simulated radiation-induced suppression of human cutaneous immune responses. Am J Clin Nutr. 2013; 97(3):646–652.
  2. Moison R. M. and Beijersbergen Van Henegouwen G. M. Dietary eicosapentaenoic acid prevents systemic immunosuppression in mice induced by UVB radiation. Radiat Res. 2001; 156:36–44.
  3. Hakim I. A. et al. Fat intake and risk of squamous cell carcinoma of the skin. Nutr Cancer. 2000; 36:
    155–162.