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Un nivel suficiente de vitamina D podría mejorar la salud del sistema inmune

abril 5, 2013

Según un nuevo estudio realizado en EE. UU., unos niveles adecuados de vitamina D en sangre y la suplementación con vitamina D3 parecen activar los genes que son relevantes para el funcionamiento óptimo del sistema inmune y la respuesta al estrés.

Para determinar el efecto del estado de la vitamina D y la consiguiente suplementación sobre la expresión de los genes en general, se llevó a cabo un estudio aleatorizado controlado con 8 adultos sanos a los que se administraron suplementos de 400 UI o 2000 UI de vitamina D3 a diario durante dos meses (1). A tal fin se tomaron muestras de glóbulos blancos al principio y al final del estudio y se realizó un análisis de expresión génica en las muestras para ver si su actividad había cambiado como resultado de la suplementación. Los resultados indicaron que, al final de estudio, los participantes que recibieron 2000 UI /día alcanzaron unos niveles de vitamina D de 34 ng/ml, mientras que el grupo que recibió 400 UI /día alcanzó 25 ng/ml. Entre los participantes que aumentaron los niveles de vitamina D, se produjo una alteración de 1,5 veces en la expre-sión de 291 genes relacionados con 160 vías biológicas vinculadas con la función inmune, la respuesta al estrés y la reparación del ADN. Asimismo hubo una diferencia significativa en la expresión de 66 genes entre los participantes con deficiencia de vitamina D (niveles de 25(OH)D por debajo de 20 ng/ml) y aquellos con niveles de 25(OH)D superiores a 20 ng/ml. Tras la suplementación con vitamina D3, la expresión de estos
66 genes fue similar en ambos grupos.

Los investigadores concluyeron que una mejora de los niveles de vitamina D parece afectar positivamente la expresión de los genes que desempeñan funciones importantes en la salud del sistema inmune y en la re-ducción del riesgo de cáncer y de enfermedades cardiovasculares, infecciosas y autoinmunes. No obstante, son necesarios más estudios para confirmar estas observaciones.

Además de la función reconocida de la vitamina D en el mantenimiento de la salud ósea y muscular, numerosos estudios observacionales han asociado la deficiencia de esta vitamina con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas (2, 3). Los estudios basados en los efectos moduladores de la vitamina D en el sistema inmune han recomendado su suplementación para prevenir enfermedades autoinmunes y varios tipos de cáncer (4, 5). Se estima que la activación del receptor de vitamina D podría regular directa y/o indirectamente la expresión de un gran número de genes (6).

referencias

  1. Hossein-nezhad A. et al. Influence of vitamin D status and vitamin D3 supplementation on genome wide expression of white blood cells: a randomized double-blind clinical trial. PLoS ONE. 2013; 8(3):e58725.
  2. Holick M. F. The vitamin D deficiency pandemic and consequences for nonskeletal health: mechanisms of action. Mol Aspects Med. 2008; 29(6):361–368.
  3. Holick M. F. et al. Evaluation, treatment, and prevention of vitamin D deficiency: an Endocrine Society clinical practice guideline. J Clin Endocrinol Metab. 2011; 96(7):1911–1930.
  4. Giovannucci E. Expanding roles of vitamin D. J Clin Endocrinol Metab. 2009; 94:418–420.
  5. Garland C. F. et al. Vitamin D for cancer prevention: global perspective. Ann Epidemiol. 2009; 19:
    468–483.
  6. Zhang X. and Ho S. M. Epigenetics meets endocrinology. J Mol Endocrinol. 2011; 46(1):11–32.