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Un nuevo estudio indica que el ácido araquidónico debería superar la cantidad de ácido docosahexaenoico en fórmulas para bebés prematuros

octubre 12, 2015

Un nuevo estudio sobre los suplementos nutricionales de ácidos grasos poliinsaturados en la leche de fórmula para bebés prematuros ha demostrado que el grupo de tratamiento con una proporción de 2:1 de ARA (ácido araquidónico) y DHA (ácido docosahexaenoico) tenía un mejor desarrollo psicomotor y unos niveles más altos de PUFA que el grupo al que se administró una proporción de 1:1. El trabajo es una prueba más de la importancia del ARA en el desarrollo neurológico de los bebés prematuros. 

Está generalmente aceptado que la ingesta del ácido graso omega-3 DHA y ácido graso omega-6 ARA por los bebés prematuros tiene un papel importante para determinar su tasa de desarrollo neurológico. Sin embargo, los estudios más recientes se han centrado en el contenido de DHA en las fórmulas para bebés, y no en el de ARA. Por otra parte, también está demostrado que la ruta bioquímica que facilita la producción endógena de ARA y DHA (a partir del ácido alfa-linolénico y ácido linoleico, respectivamente) utiliza las mismas enzimas. Es lógico pensar, por tanto, que la proporción de ARA y DHA en las fórmulas es muy importante, si bien este factor no se había investigado hasta el presente estudio (1).

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (2) sugiere que las fórmulas para bebés prematuros deberían contener entre 0,2 y 0,5 % (de ácidos grasos totales) de DHA y entre 0,3 y 0,7 % (de ácidos grasos totales) de ARA. Sin embargo, las fórmulas más comerciales contienen una proporción de 1:1 de DHA y ARA. Los niveles de ARA en la leche materna difieren muy poco en todo el mundo, 0,24–1,0 % (expresado como ácidos grasos), y no responden a la suplementación de la madre.

El actual estudio de Alshweki et al. (1) se llevó a cabo en España con bebés prematuros cuyo peso al nacer fue inferior a 1500g y/o nacieron antes de las 32 semanas de gestación. Los bebés se dividieron en tres grupos: un grupo recibió una fórmula con una proporción 1:1 de DHA y ARA, otro una fórmula con una proporción 1:2 de DHA y ARA y un grupo de control fue alimentado solamente con leche materna. La única diferencia entre las fórmulas de las 2 intervenciones fue el nivel de ARA. El nivel de DHA fue el 0,33 % de los ácidos grasos totales. La variable principal fue el desarrollo psicomotor a los 24 meses utilizando la escala de Brunet-Lézine. Los resultados fueron casi idénticos para el grupo alimentado con 1:2 de DHA:ARA y el grupo de control alimentado con leche materna, pero en ambos casos fueron mejores que los de la proporción 1:1 de DHA y ARA. Por lo tanto, este estudio parece demostrar que las fórmulas para bebés prematuros deberían tener una proporción de DHA:ARA más rica en ARA.

En el estudio no se observaron diferencias entre los 3 grupos en términos de peso, talla y perímetro craneal a los 6 y los 12 meses. Tampoco hubo diferencias entre los potenciales evocados visuales y auditivos (PEV/PEA), si bien esto ya se esperaba, pues se cree que estos factores están relacionados con el DHA, no con el ARA.

Las fórmulas para primates con una proporción de ARA y DHA inferior a uno (0,96 % de DHA:0,64% de ARA) dieron como resultado unos niveles más bajos de ARA en todas las áreas del cerebro analizadas (3). En el desarrollo del bebé, el ARA trabaja en combinación con el DHA, y ambos LC-PUFA (ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga) unen sus fuerzas como gemelos proporcionando cada uno beneficios únicos, pero también interrelacionados. Sin embargo, el nuevo estudio de Alshweki (1) sugiere que el ARA desempeña un papel especialmente importante para los bebés prematuros.

referencias

  1. Alshweki A, Munuzuri AP, Bana Am et al., “Effects of different arachidonic acid supplementation on psychomotor development in very premature infants; a randomized controlled trial”; Nutritional Journal 2015; 14:101 DOI 10.1186/s12937-015-0091-3.
  2. Agostoni C, Buonocore G, Carnielli VP, “Enteral nutrient supply for preterm infants: commentary from the European Society of Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition Committee on Nutrition”, J Pediatr Gastro Enterol Nutr 2010; 50: 85.
  3. Hsieh AT, Anthony JC, Diersen-Schade DA et al.,“The Influence of moderate and High Dietary Long Chain Polyunsaturated Fatty Acids (LCPUFA) on Baboon neonate Tissue Fatty Acids“, Pediatric Research 2007, 61:537-545.