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Una ingesta adecuada de calcio podría reducir el riesgo de ictus

abril 17, 2013

Una nueva revisión realizada en Suecia sugiere que un aumento de la ingesta de calcio en la dieta podría estar asociado con un menor riesgo de ictus en poblaciones con un consumo de calcio de bajo a moderado.

El meta-análisis incluyó once estudios prospectivos que examinaron la ingesta de calcio y los casos de ictus en un total de 9.095 participantes (1). El análisis mostró que en los participantes con un consumo de calcio de bajo a moderado (menos de 700 mg/día) un incremento de la ingesta de 300 mg/día estaba asociado con una reducción del 18% en el riesgo de sufrir un ictus. En las poblaciones asiáticas, el riesgo disminuyó un 22% por cada incremento de 300 mg/día en la ingesta de calcio. La asociación entre el consumo de calcio y la aparición de esta enfermedad no difiere ostensiblemente en los diferentes tipos de ictus.

Los investigadores señalaron que existen diferencias sustanciales entre los estudios en cuanto a la ingesta dietética de calcio: en las poblaciones de Asia, el consumo de calcio fue mucho menor que en las poblacio-nes europeas y algo más bajo que en los estudios estadounidenses, lo que explicaría los resultados discre-pantes entre las diferentes poblaciones. En un análisis de las fuentes de calcio, se asoció la ingesta de calcio a partir de productos lácteos (la principal fuente para las poblaciones de Europa y EE. UU.), pero no la ingesta de calcio a partir de productos no lácteos (la principal fuente para las poblaciones de Asia), con una disminución del riesgo de ictus. Esto sugiere que no es el calcio en sí el que es beneficioso, sino que esta asociación se explica por otros factores en los productos lácteos, como por ejemplo otros minerales (el potasio), vitaminas (la vitamina D en la lecha enriquecida) o una combinación de nutrientes.

La evidencia que se desprende de varios estudios experimentales in vitro e in vivo indica que el calcio podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular a través de múltiples mecanismos, tales como ser sus efec-tos sobre el nivel de colesterol en la sangre, la presión arterial, la secreción y la sensibilidad a la insulina, la vasodilatación, la inflamación, la trombosis y la obesidad (2). No obstante, los resultados de estudios observacionales prospectivos y ensayos aleatorizados controlados sobre el consumo y la suplementación de calcio, respectivamente, y el riesgo de ictus han sido contradictorios. Una de las diferencias entre los estudios observacionales y los ensayos aleatorizados es la dosis de calcio, que fue significativamente más elevada en los ensayos clínicos.

referencias

  1. Larsson S. C. et al. Dietary calcium intake and risk of stroke: a dose-response meta-analysis. AJCN. Published online April 2013.
  2. Wang L. et al. Calcium intake and risk of cardiovascular disease: a review of prospective studies and randomized clinical trials. Am J Cardiovasc Drugs. 2012; 12:105–116.