Estudio en el que no se aplica ninguna intervención o tratamiento experimental. Este tipo de estudios se limita a observar a los participantes a lo largo de un periodo de tiempo. Los estudios observacionales observan, por ejemplo, qué tipo de alimentación llevan determinadas personas y qué enfermedades desarrollan.

Los estudios observacionales aportan evidencia científica más débil que los estudios experimentales. Estos estudios se limitan a señalar asociaciones y hacer sugerencias (generadores de hipótesis). En ellos existe un mayor riesgo de sesgo de selección que en los estudios experimentales.