Enfermedad en la que la presión arterial se mantiene elevada de forma permanente (crónica). La hipertensión persistente es uno de los factores de riesgo de accidentes cerebrovasculares, infartos y fallo cardiaco, y es la principal causa de insuficiencia renal crónica. A partir de una presión sistólica de 115 mmHg y una presión diastólica de 75 mmHg (escrito normalmente como 115/75 mmHg), el riesgo de enfermedad cardiovascular se duplica por cada incremento de 20/10 mmHg. Una presión arterial normal está entre 90–119/60–79 mmHg.