NOTICIAS
Nueva encuesta: los niveles de ingesta de ARA y DHA en los países en desarrollo son inferiores a los recomendados por los organismos autorizados reconocidos en todo el mundo
4 julio 2016
20 diciembre 2017
El mes pasado hicimos un repaso de lo que ocurrió en el 2017 en el mundo de la nutrición: la remisión de la tendencia de “comer limpio”, el creciente interés por los probióticos y una continuación de la corriente de los alimentos veganos y vegetarianos. Este mes examinaremos cuáles son las perspectivas nutricionales a partir del 2018.
Sostenibilidad
La tendencia de una alimentación vegetariana y vegana, que ya lleva en auge desde hace varios años, no solo está relacionada con la salud, sino también con el interés por la sostenibilidad. En las principales regiones de China y Europa, la preocupación por el medio ambiente es un factor decisivo en las preferencias de los consumidores, y esto es algo que también afecta a la nutrición (Mintel, 2017). La nutrición puede contribuir a la sostenibilidad de diferentes maneras, todas ellas relacionadas con un suministro de nutrientes y alimentos de un modo que sea más beneficioso para el planeta.
La Comisión Europea cuenta con un amplio programa de apoyo a la investigación científica para mejorar la sostenibilidad del suministro de alimentos y ciertos nutrientes. Algunos ejemplos son:
El principal nutriente en la encrucijada entre nutrición y sostenibilidad es la proteína: el creciente aumento de la población va acompañado de una mayor necesidad de proteínas para mantener la salud. Según un reciente artículo de revisión de Henchion et al., el 57 % de las proteínas provienen de las plantas, el 18 % de la carne, el 10 % de los productos lácteos, el 6 % del pescado y los mariscos, y el 9 % de otras fuentes animales. Sin embargo, la proteína de origen animal es la principal responsable de los efectos nocivos para el medio ambiente de la producción de proteínas. La investigación nutricional centrada en fuentes de proteínas nuevas o infrautilizadas, como los insectos, las algas o los residuos alimentarios, irá ganando importancia en los próximos años.
Investigación sobre el envejecimiento saludable
En las última décadas se ha producido un aumento de la longevidad en todo el mundo (véase el informe Perspectivas de la Población Mundial 2017 de las Naciones Unidas). Entre los años 1975 a 1980, la expectativa de vida era de alrededor de 60 años, mientras que en el 2017 alcanzó los 71 años. En muchas regiones del mundo la población todavía es relativamente joven; sin embargo, debido al aumento de la esperanza de vida, la proporción de personas que supera los 60 años está creciendo más rápido que otros grupos de edad. La nutrición puede desempeñar un papel importante para ayudar a la gente a envejecer de forma saludable, por lo que en los próximos años veremos una gran cantidad de investigación sobre este tema.
Este interés en el envejecimiento saludable se pone de manifiesto en las numerosas subvenciones que se han destinado recientemente a la investigación, cuyos primeros resultados deberían estar disponibles el año que viene. Por ejemplo, en el Laboratorio de vitamina K de la Universidad Tufts de Boston se está investigando el papel de las vitaminas D y K en la demencia en personas mayores. Otra de las ayudas permite al Instituto de Envejecimiento de la Universidad de Wisconsin-Madison realizar un estudio de seguimiento para seguir ahondando en el efecto de los carotenoides luteína y zeaxantina en la degeneración macular asociada a la edad. Asimismo, la Unión Europea está promoviendo más investigaciones sobre el envejecimiento con proyectos dirigidos a que las personas mayores utilicen la nutrición personalizada para mejorar su estilo de vida y sus dietas.
Uno de los campos de investigación sobre el envejecimiento que está siendo objeto de atención es el modo en que el consumo de proteínas puede afectar la masa y la función muscular en las personas mayores. Varios estudios que actualmente están reclutando sujetos para estudiar esta relación también abordan el efecto de una comida ligera a base de yogurt sobre la función muscular durante el ejercicio, el efecto de los suplementos proteínicos en la rehabilitación de pacientes de edad avanzada en la unidad de cuidados intensivos y el efecto del ejercicio y los suplementos de proteínas en la formación de proteína muscular en mujeres mayores.
Investigación sobre la diabetes tipo II
Otro de los focos de atención de la investigación nutricional en los próximos años está relacionado con los efectos adversos de la diabetes tipo II. La prevalencia de este tipo de diabetes ha aumentado en las últimas décadas debido a la obesidad. La Organización Mundial de la Salud estima que actualmente uno de cada 10 adultos padece esta enfermedad, lo que les expone al riesgo de desarrollar insuficiencia renal, ceguera, enfermedades cardiovasculares, accidente cardiovascular y amputación de extremidades inferiores. Uno de los programas de investigación llevados a cabo a escala internacional es el proyecto MEMEME del Consejo Europeo de Investigación, un ensayo a gran escala que investiga los efectos de la restricción calórica en el desarrollo de la diabetes tipo II. Los tres principales estudios sobre nutrición en Estados Unidos subvencionados por los Institutos Nacionales de la Salud en 2016 están relacionados con la investigación sobre la diabetes. Y proyectos como “The Biology Behind Perceivable Benefits” en los Países Bajos detallan la eficacia de ciertas dietas para mejorar la salud del metabolismo.
¡Esté atento a las últimas novedades en investigación nutricional!
Hay muchas formas de mantenerse al corriente de las últimas noticias relacionadas con la ciencia de la nutrición en 2018. Los registros de estudios clínicos como www.clinicaltrials.gov y la Plataforma de registros internacionales de ensayos clínicos (ICTRP) son bases de datos en las que se pueden buscar e identificar temas de investigación candentes y los estudios que se están realizando. Los organismos de investigación nacionales e internacionales, como los Institutos Nacionales de la Salud en EE. UU. y el Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo (CORDIS) de la Comisión Europea, proporcionan información sobre los proyectos financiados. Utilizando un lector RSS y siguiendo los canales RSS de sus revistas de nutrición favoritas podrá tener acceso a las investigaciones más recientes en su navegador. Y no olvide suscribirse al boletín de NUTRI-FACTS o visitar nuestra sección de noticias para estar al día de las últimas novedades en este campo
4 julio 2016
28 octubre 2010
Dietary intake of the omega-3 fatty acids may be associated with a decreased prevalence of periodontitis of up to 20 percent, a new US study suggests.
1 julio 2011
“Durante el embarazo, el cuerpo rinde a alto nivel. Por este motivo se le deben proporcionar continuamente sustancias nutritivas importantes. Sin olvidar que las necesidades de vitaminas y minerales aumentan rápidamente durante el embarazo. Se trata por lo tanto de ingerir más nutrientes sin comer realmente más: ¿cómo se puede conseguir esto? La solución idónea son los alimentos que tienen una gran densidad nutritiva, es decir, que contienen muchas vitaminas y minerales y pocas calorías. Así, seleccionando los alimentos de forma inteligente, durante el embarazo se puede perfeccionar la dieta. Un buen ejemplo de esta táctica lo constituye el pan de trigo integral, con una cantidad de ácido fólico, hierro y distintas vitaminas B que supone aproximadamente el doble de la que se encuentra en el pan blanco, sin proporcionar más energía. La fruta, la verdura, las legumbres, los productos lácteos desnatados, la carne magra y el pescado pertenecen también al grupo de productos con una elevada densidad nutritiva y son por ello especialmente recomendables.