MINERALES // Sodio y cloruro

Seguridad

Una ingesta excesiva de cloruro de sodio (NaCl) provoca un aumento del volumen de fluido de los vasos sanguíneos (‘plasma’) y del líquido intracelular, ya que se extrae agua de las células para mantener un nivel de sodio normal. Sin embargo, mientras se puedan cubrir las necesidades de agua, los riñones se encargan de excretar el exceso de sodio y de restablecer el sistema (60). La ingesta de grandes cantidades de sal puede provocar náuseas, vómitos, diarrea y calambres abdominales (61).

Una concentración de sodio anormalmente alta en el plasma (‘hipernatremia’) suele ser consecuencia de un exceso de pérdida de agua, acompañado frecuentemente por un mecanismo de la sed dañado o falta de acceso al agua. Los síntomas de hipernatremia en presencia de una pérdida de líquidos pueden incluir mareos o pérdida de conocimiento, baja presión arterial y menos producción de orina.

La hipernatremia severa puede derivar en inflamación (‘edema’), hipertensión, ritmo cardiaco rápido, dificultad para respirar, convulsiones, coma y la muerte.

La hipernatremia raras veces es causada por un consumo excesivo de sodio (p. ej., la ingesta de grandes cantidades de agua de mar o la infusión intravenosa de solución salina concentrada).

Nivel máximo de ingesta tolerable

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha decidido que los datos disponibles no son suficientes para establecer un nivel máximo de ingesta para el sodio procedente de alimentos (62).

El Consejo de Alimentación y Nutrición estadounidense ha establecido un nivel máximo de ingesta (UL por sus siglas en inglés) para el sodio basándose en los efectos adversos de una ingesta elevada de sodio y cloruro de sodio (sal) sobre la presión arterial, que representa uno de los factores de mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y renales (5):

Grupo de edad

UL para el sodio (g/día) UL para la sal (g/día)
 Bebés de 0 a 12 meses Sin determinar * Sin determinar *
 Niños de 1 a 3 años 1,5 4,8
 Niños de 4 a 8 años 1,9 4,8
 Niños de 9 a 13 años 2,2 5,5
 Adolescentes de 14 a 18 años 2,3 5,8
 Adultos de 19 años en adelante 2,3 5,8

* Sin determinar. La ingesta debe proceder solamente de alimentos o fórmulas.

El UL para el sodio debe ser inferior en el caso de aquellas personas que son más sensibles a los efectos de este elemento sobre la presión arterial, incluidas las personas mayores, los afroamericanos y los individuos con hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica.

Interacciones con fármacos

Advertencia: 
Debido a las posibles interacciones, los suplementos dietéticos no deben ser tomados con medicamentos sin consultar previamente a un profesional médico.