Vitamina A // Retinol

Otras aplicaciones

Advertencia: 
Cualquier tratamiento dietético o farmacológico con altas dosis de micronutrientes puede anular los propios mecanismos de control del organismo. Por lo tanto, las terapias con micronutrientes pueden ir asociadas con potenciales efectos secundarios y toxicidad. No es recomendable utilizar altas dosis de micronutrientes sin supervisión médica.

Retinitis pigmentosa

La retinitis pigmentosa, la pérdida progresiva de células fotorreceptoras en la retina del ojo (20), deriva con el tiempo en una pérdida de visión periférica y central.

Los resultados de un ensayo aleatorizado controlado en más de 600 pacientes con formas comunes de retinitis pigmentosa indicaron que la suplementación con 4,5 mg (15.000 UI)/día de vitamina A preformada (retinol) deceleraba significativamente la pérdida de la función retinal a lo largo de un periodo de 4 a 6 años(21).

La suplementación de una dosis alta de vitamina A para ralentizar el curso de la retinitis pigmentosa requiere supervisión médica y debe ser interrumpida si existe la posibilidad de un embarazo (ver Seguridad).

Enfermedades de la piel

Debido al papel de la vitamina A en la regulación de la expresión genética, la diferenciación celular y la función inmunitaria, se ha sugerido que los retinoides podrían beneficiar el tratamiento de algunas anomalías cutáneas autoinmunes.

Se han utilizado con éxito retinoides tanto naturales como artificiales a modo de agentes farmacológicos para reducir los síntomas de afecciones cutáneas como la psoriasis y el acné. Los retinoides probablemente afectan a la expresión genética de los factores del crecimiento de la piel y sus receptores (1).

El uso de dosis farmacológicas de retinoides por parte de embarazadas causa defectos de nacimiento (ver Seguridad).