VITAMINA B12 // cianocobalamina

Reducción del riesgo de enfermedad

La homocisteína y las enfermedades cardiovasculares

Los resultados de más de 80 estudios indican que un nivel incluso moderadamente elevado del aminoácido homocisteína en la sangre aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares (3). La cantidad de homocisteína en la sangre es regulada por al menos tres vitaminas: vitamina B9 (folato), vitamina B12 y vitamina B6.

Un análisis de los resultados de 12 ensayos sobre la reducción de la homocisteína mostró que la suplementación con vitamina B9 (ácido fólico) (0,5–5 mg/día) tenía el mayor efecto reductor del nivel de homocisteína en la sangre (reducción del 25%); la co-suplementación con vitamina B12 (media de 0,5 mg/día o 500 mcg/día) proporcionó una reducción adicional de un 7% (reducción del 32%) en la concentración de homocisteína en la sangre (4).

Algunas evidencias indican que la deficiencia de vitamina B12 es una de las mayores causas de un nivel elevado de homocisteína en personas de más de 60 años (5). Por ello es importante evaluar el estatus de vitamina B12, así como el funcionamiento renal de las personas mayores con un nivel elevado de homocisteína antes de iniciar una terapia para reducir la homocisteína.

Futuros ensayos clínicos ayudarán a responder si una suplementación con vitamina B12 disminuye o no el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Cáncer

La deficiencia de vitamina B12 atrapa la vitamina B9 (folato), necesaria para la síntesis de ADN, en una forma que es inutilizable. Existe evidencia de que una menor disponibilidad del folato resulta en cadenas de ADN más susceptibles de ser dañadas. Tanto la deficiencia de vitamina B12 como de folato resultan en una menor capacidad de reacciones que añaden grupos de metilo (metilación) al ADN. Por ello, una deficiencia de vitamina B12 podría ocasionar una tasa elevada de daños en el ADN y de una metilación alterada del ADN, ambos factores de riesgo importantes del cáncer.

Una serie de estudios con adultos jóvenes y hombres mayores indicó que un nivel elevado de homocisteína y un nivel bajo de vitamina B12 en la sangre estaban asociados con un indicador de ruptura cromosómica en los glóbulos blancos. En un estudio clínico doble ciego, controlado con placebo, éste mismo indicador de ruptura cromosómica se minimizó en adultos jóvenes que tomaron cereales enriquecidos con 700 microgramos (mcg) de vitamina B9 (ácido fólico) y 7 mcg de vitamina B12 a diario durante dos meses (6).

Cáncer de mama

Un estudio de casos y controles con mujeres mexicanas (475 casos y 1.391 controles) indicó que el riesgo de cáncer de mama de las mujeres con una ingesta alta de vitamina B12 era un 68% menor que el riesgo de aquellas con una ingesta baja (7). La asociación entre una alta ingesta de vitamina B12 dietética y un menor riesgo de cáncer de mama era mayor en las mujeres posmenopáusicas que en las premenopáusicas, aunque ambas asociaciones eran estadísticamente significativas. Dado que estos estudios eran observacionales, no se puede determinar si el menor nivel de vitamina B12 en suero o la menor ingesta de vitamina B12 dietética era una causa o un resultado del cáncer de mama.

No obstante, en varios estudios se ha asociado la ingesta elevada de vitamina B9 (folato) dietético con un riesgo reducido de cáncer de mama y algunos estudios han indicado que la ingesta de vitamina B12 puede alterar esta asociación (8, 9).

Defectos del tubo neural (NTD)

Los defectos del tubo neural (NTD por sus siglas en inglés) pueden resultar en defectos de nacimiento devastadores y a veces mortales que tienen lugar entre el día 21 y 27 tras la concepción, un periodo en el que muchas mujeres no saben que están embarazadas (10).

Ensayos aleatorizados controlados han demostrado reducciones de 60–100% en los casos de NTD cuando las mujeres consumían suplementos de vitamina B9 (ácido fólico) además de una dieta variada durante el mes previo y el mes posterior a la concepción. Existe cada vez más evidencia de que el efecto reductor de la homocisteína del ácido fólico desempeña un papel crítico en la disminución del riesgo de NTD (11). La homocisteína podría acumularse en la sangre cuando no hay una cantidad adecuada de folato o vitamina B12 para que funcione efectivamente la enzima que utiliza la homocisteína para sintetizar metionina. Por ello, una ingesta adecuada de vitamina B12 y ácido fólico podría ser beneficiosa para la prevención de NTD.

Enfermedad de Alzheimer y demencia

Las personas con la enfermedad de Alzheimer suelen tener un nivel bajo de vitamina B12 en la sangre. El motivo de esta asociación no está claro. La deficiencia de vitamina B12, al igual que la deficiencia de vitamina B9 (folato), podría causar una disminución de la síntesis del aminoácido metionina, afectando así de forma adversa a la metilación, reacción esencial para el metabolismo de componentes de las células nerviosas y los neurotransmisores. Además, se han asociado niveles ligeramente elevados de homocisteína, así como un nivel reducido de folato y vitamina B12 con la enfermedad de Alzheimer y con la demencia vascular.

Algunos, pero no todos los estudios han asociado una concentración elevada de homocisteína o un nivel reducido de vitamina B12 en suero con un mayor riesgo de padecer Alzheimer.

Un estudio con 370 personas mayores, a las que se siguió durante tres años, asoció un nivel bajo de vitamina B12 (por debajo de 150 picomoles/litro) o vitamina B9 (por debajo de 10 nanomoles/litro) en suero con una duplicación del riesgo de desarrollar Alzheimer (12). En una muestra de 1.092 personas sin demencia a las que se siguió durante una media de diez años, aquellos que partían con mayores niveles de homocisteína en el plasma (más de 14 micromoles/L) corrían un riesgo significativamente mayor (casi el doble) de desarrollar Alzheimer y otros tipos de demencia (13).

En otros estudios, el estatus de vitamina B12 no son relacionados con el riesgo de padecer Alzheimer o demencia (14, 15, 16). Un ensayo clínico doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo realizado con 253 personas mayores con concentraciones de homocisteína en el plasma iguales o mayores que 13 micromoles/L, halló que una suplementación diaria con vitaminas B (1 mg de vitamina B9, 0,5 mg de vitamina B12 y 10 mg de vitamina B6) durante dos años no afectó al rendimiento cognitivo a pesar de una reducción media de 4,36 micromoles/L en la concentración de homocisteína en el plasma (17). Otro estudio doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo realizado con 195 personas mayores indicó que una suplementación oral de vitamina B12 (1 mg al día) durante seis meses no tuvo ningún efecto en la función cognitiva (18).

Depresión

Estudios observacionales han mostrado que un 30% de los pacientes hospitalizados por depresión presentan una deficiencia de vitamina B12 (19). Un estudio transversal con 700 mujeres de más de 65 años con discapacidades físicas que vivían en residencias geriátricas halló que las mujeres con una deficiencia de vitamina B12 eran dos veces más propensas a sufrir una depresión grave que las que no presentaban una deficiencia (20). Un estudio poblacional de 3.884 personas mayores con trastornos depresivos halló que aquellas con una deficiencia de vitamina B12 eran casi un 70% más propensas a sufrir depresión que aquellas con un estatus normal de vitamina B12 (21). Los motivos de la relación entre la deficiencia de vitamina B12 y la depresión no están claros.

Debido a que pocos estudios han examinado la relación entre el estatus de la vitamina B12 y el desarrollo de depresión con el tiempo, aún no se ha determinado si la deficiencia de vitamina B12 desempeña un papel causal en la depresión *. No obstante, dado lo extendida que está (alta prevalencia) la deficiencia de vitamina B12 en las personas mayores, podría ser beneficioso examinar la deficiencia de vitamina B12 como parte de la evaluación médica para la depresión.