LUTEÍNA Y ZEAXANTINA

Reducción del riesgo de enfermedad

Cáncer de pulmón

El aporte dietético de luteína y zeaxantina fue asociado con un menor riesgo de cáncer en un estudio de seis años realizado a más de 58.000 hombres holandeses (3), mientras que otros estudios no mostraron esta asociación (Véase también betacaroteno).

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

Puesto que la luteína y zeaxantina están presentes en grandes concentraciones en el centro de la retina (mácula), donde actúan como eficientes filtros de luz azul, podrían proteger contra los daños oxidativos inducidos por la luz, los cuales podrían estar involucrados en la patología de la degeneración macular asociada a la edad (2). La DMAE es la principal causa de ceguera en las personas mayores, para la que actualmente no hay cura.

Estudios epidemiológicos han aportado alguna evidencia de que un mayor aporte de luteína y zeaxantina está asociado con un menor riesgo de DMAE (4).

Sin embargo, diversos estudios prospectivos de cohortes no hallaron ninguna relación entre la ingesta dietética de partida o nivel sérico de luteína y zeaxantina y el riesgo de desarrollar DMAE con el tiempo (5, 6,7, 8).

La evidencia científica disponible hasta ahora sugiere que el consumir al menos 6 mg/día de luteína y zeaxantina dietéticas procedentes de fruta y verdura podría disminuir el riesgo de degeneración macular asociada a la edad (9, 10, 11).

Sólo mediante estudios a largo plazo se podrá saber con certeza si la magnitud de los efectos protectores de los carotenoides son lo suficientemente significativos con el tiempo como para reducir de forma relevante el riesgo de padecer una enfermedad retinal. No obstante, esto es especialmente difícil teniendo en cuenta que las enfermedades degenerativas, como la DMAE, reflejan el resultado del daño acumulado a lo largo de décadas de vida.

Cataratas

Al absorber la luz, la luteína y la zeaxantina podrían prevenir que las lentes resulten dañadas por la luz ultravioleta y la oxidación, lo cual causa cambios estructurales que resultan en la formación de opacidades llamadas cataratas. A medida que la gente envejece, los daños acumulativos que sufren las lentes resultan en cataratas lo suficientemente grandes como para interferir en la visión (1).

Cuatro grandes estudios prospectivos hallaron que las personas con las mayores ingestas de alimentos ricos en luteína y zeaxantina eran entre un 18 y un 50% menos propensos a requerir una extracción de cataratas(12, 13) o a desarrollar cataratas (14, 15, 16).

Salud cardiovascular

Un estudio ha sugerido que la luteína podría desempeñar un papel en la prevención de la ateroesclerosis: Se ha asociado un alto nivel de luteína en la sangre con un menor engrosamiento de las paredes arteriales (17). Se necesitan más estudios para clarificar esta relación.

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